Todavia queda gente buena y honrada.
Soy una persona despistada,lo confieso,de esas que se van dejando llaves o gafas o paraguas por donde vá y en esta ocasión,hoy,con un cálor de esos aterradores,lo que me di cuenta al llegar a casa que habia perdido el móvil,ese aparatito sin el que pasabamos hace unos años y hoy es indispensable.
Eran las dos de la tarde,por lo que si lo dejé en la panaderia o en el estanco,esos comercios ya estaban cerrados y por mucho que yo llamara no contestaban y hasta la tarde no podrian devolvermelo,si es que los dependientes lo vieron en el mostrador,porque si no cualquiera lo coge con disimulo y punto.
Tambien podia ser que se me hubiera caido en el Banco,en Cajamar donde estuve,o por la calle,asi que al dar las seis si no se hallaba en las tiendas antes citadas lo daria de baja y a comprarme otro,con lo mal que está la economia,pero la rabia que dá es que en el telefono guarda una mensajes y números importantes en la gente y el extravio es grande.
Sobre las cinco llamo de nuevo y nadie lo descuelga,pero hace los pitidos,lo cual tranquiliza,porque cuando los roban o los encuentran para no devolverlos,suelen quitarle rápido la tarjeta.Insisto y esta vez si,sale una voz femenina,se identifica como limpiadora del ayuntamiento,yo como vecina,porque el edificio está al lado y ya sé que he recuperado eso tan imprescindible y molesto a la vez,MI MÓVIL,porque sea donde sea a mi se me olvidó o se me deslizó y la buena persona que lo vió,no lo dudó y lo dejó en recepción de ese centro oficial,así que ya observamos cada dia que tambien queda gente honrada y eso es esperanzador.
FENICIA,JULIO DE 2.011.










Timida_mente dijo
una suerte barbara, pero eso demuestra que aun queda gente honrada. Un beso .Timida_mente
4 Agosto 2011 | 01:22 PM