EL EXTRAÑO GINECOLOGO.
Estaba embarazada,si,un algo que brotaba en mi interior me lo cantaba,entre músicas celestiales y las pruebas "caseras" con el PREDICTOR me lo confirmaron,así que con esa dicha de que viene lo deseado,eso tan sublime que te hace acariciarte el vientre,soñar con cigueñas y tejer con el pensamiento jerseys chiquitos de angorina o perlé en rosa o celeste cielo(?)miré ansiosa la guia de ginecologos con los que contaba mi seguro privado en la cápital de la provincia y elegí uno en en el amplio abanico de nombres con esa especialidad,llamé y me sentí
afortunada,porque la lista de espera no seria larga,sino que me recibiria horas despues,al otro dia,porque esa misma tarde no era posible desplazrme yo desde este pueblo. Me acompañaron mi madre,que aún no habia cumplido los cincuenta y mi marido,encontramos rápido la dirección,que no tenia pérdida al estar situada en zona céntrica y junto a un renombrado monumento.Era un edificio antiguo,algo descuidada su fachada,a la que yo que soy tan puntillosa le hubiera regalado una mano de buena pintura.Pulsamos el botón correspondiente en el pánel del portero automatico y tardaron en responder,pero lo hicieron al cabo de un rato,una voz femenina y desganada que al identificarnos nos abrió el portón de hierro que chirriaba.No funcionaba el ascensor,habia que subir al cuarto y hacia ahí nos encaminamos,por unas escaleras de terrazo,muy gastado,con pintillas negras sobre fondo sepia que debió ser blanco.Nos fuimos parando en los rellanos y una de las veces mi madre echó mano al "ventolin"ya que padecia asma y por ser cambio de estación(de otoño a invierno del 79) estaba con crisis.yo era un autentico flán porque ya sabeis lo violento que resultan esas primeras citas a tales consultas... Al llegar nos esperaba en el umbral una anciana con rulos en la cabeza y otra señora,tambien con el cabello entubado,sujeto con una redecilla de esas de gorrete.Ambas se parecian asombrosamente,solo que las diferenciaban un par de décadas en edad.Las dos vestian batas guateadas fucsia y zapatillas de cuadros con el talón descubierto,presentandose la mas joven(sesentona)como esposa del médico e invitarnos a pasar pero advirtiendonos que el no estaba,que era algo despistado,confiaba en su memoria,no apuntaba las visitas y...se habia ido,mas intenteria localizarlo en varios cafés(no existian los móviles).Mientras ella con sus gestiones nos sentamos en una salita llena de titulos enmarcados,de orlas pero poco mobiliario,salvo tres o cuatro bancos de esos de las iglesias de antes,de los ayuntamiento,los juzgados,fijandome que pedian a gritos una mano de bárniz...y cuando habia pasado un buen rato y nos entreteniamos ojeando revistas de caza y pesca muy atrasadas se nos avisó que el ya estaba en el despacho, diminuto,con escasa iluminación,sombrio,que despedia un raro ólor a rancio y humedad,a cerrado... o serian imaginaciones mias,de mi estado y mis antojos. Alli estaba el,quien me producia por un lado témor y por otro fé,porque fuera de los cortes me debia inspirar eso,me ponia en sus manos para un proceso importantisimo,para que cuidara de su transcurso,me asesorara... y tras la mesa negra y fúnebre,de patas retorneadas a juego con las vitrinas me topo con una cara excesivamente redonda,con ojos que se salian de las órbitas,ahuevados y gigantescos(se me representó un mochuelo)que tras el saludo previo me dice que como yo no ignoro que estoy en cinta no me manda analisis,que como aparentemente soy ser sano no me receta nada y que como no hace falta no habrá exploración que lo único que puede conseguir es hacer daño al feto,asi que me despide y me recuerda que he de volver a las dos semanas,sin mas,le doy mi talón de ADESLAS y hasta otra. Pasan esos quince dias y los tres vamos para allá.Ni un alma en el saloncito de espera,como anteriormente y todavia no nos parece raro. Como entonces hemos de aguardarlo,en aquella destartalada estancia que dá a un patio interior,pero ahora porque duerme la siesta y llega con los pelos tiesos,restregandose los ojos,con la bata abierta y mostrando una camiseta de sport cuajada de manchurrones,lo cual dá una malisima impresión.Y me hace el mismo interrogatorio breve,porque me doy cuenta que no anota historial,que ni me reconoce y me despide,con la prisa que suele,con las mismas palabras y argumentos y emplazandome al mes siguiente,al que no llego,voy antes ya que comienzo a manchar,me alarmo y mi familia,se le explica el caso a esa"eminencia".Curiosamente esa tarde coincidimos con un matrimonio en ese cuartito,pero por escasos minutos ya que se habian confundido de planta e iban al psiquiatra del 5º. Cuando lo tengo frente a frente asegura que esas secreciones son naturales,que repose, me observe y punto.Mi madre se atreve a sugerirle que deberia mirarseme la tensión,mandarseme ecografias,medir el hierro,ponerseme una dieta,reconocerme,porque ya casi tenia cuatro faltas y no estabamos en la pre-historia sino en la era espacial.El casi se enfadó,levantandose muy airado y aclarandole que el médico y con larga experiencia era el,que yo reflejaba rebosar salud y eso bastaba para no envenenarme de medicinas,para no cortarme el apetito y en cuanto a las manchas mientras no fuera hemorragia eran limpieza de la mátriz...y con esas nos marchamos,empece a sangrar en serio y fuimos rapido,si,pero a buscar otro doctor "en condiciones" que enseguida diagnostico amenaza de aborto,me mando inyecciones para prevenirlo,no escatimo en mandarme pruebas avanzadas,cuido mis comidas,mi peso,todo,a la vez que luego me asistió en el parto ese y los otros. 













abril-ale dijo
Qué raro médico. Supongo habrá una segunda entrega y nos dirás como acabó la historia con ese extraño médico.
Besos. :)
13 Enero 2011 | 06:23 PM