LA VIEJECITA DEL PUERTO...

Me encontraba,junto a mis padres y mi hermanito en Canarias,concretamente en Las Pàlmas,para asistir a la boda de Patxi,mi otro hermano,el máyor.Ibamos a pasar alli dos semanas y aprovechar para ver todo aquello,comprar,pàsear y conocer a Loli,mi fútura cuñada con la que aún hoy.a pesar de que la pareja llevan dos décadas divorciados conservo excelente relación,epistolar y telefonica.
Fué la primera vez que fumé ante mi padre,que no ignoraba que hacia ya bastante nicotinaba mis pulmones y con frecuencia le "robaba"unos DUCADOS,pero hasta entonces no me habia visto.Como el avión me causaba y causa térror,necesité echar mano al cigarrillo,timidamente le pedí permiso y me contestó que a esas alturas no lo necesitaba.
Yo tendria apenas diecisiete años y uno de esos novios fórmales con la que una se compromete cuando aún juega a cocinitas y peinando a la Nancy;un novio de esos que hacian la mili y tu la aguantabas,entera escribiendo y recibiendo a diario ardorosas cartas con corazones pintados y atravesados con una flecha y sin otra salida que ir del bracete de mamá a misa o esas visitas de cortesia que se estilaban,mirando pasar los dias tachandolos en un calendario, entre visillos,bordando y engordando por falta de ejercicio(en mi caso atiborrandome de tocinos de cielo).Quien no guardaba ausencia al noviete en tales circunstancias era abandonada por el,que siempre habia quien le contara las andanzas de la amada.
Aquel año y medio se me hizo eterno,mirando aquella tele en blanco y negro.Franco acababa de fallecer,eran los setenta.y ansiaba verlo aparecer en esos permisos,bajandose del autobus,como un Popeye,vestidito de marinero,con su petate y lepanto,trayendome de regalo esos presentes tipicos,como aquellas muñecas con atuendo del Ejercito donde se servia o esos tapetes que confeccionaban como trabajos manuales.
Manolo(tambien se llamaba así)hacia su servicio militar en La Fragata Cataluña,a punto de licenciarse casi y se presentó por sorpresa en la isla,a verme,por horas pues el resto del tiempo que le regalaron por buena conducta y de forma extraordinaria,lo perdia en el viaje.Y disfrutamos a tope con atardeceres romanticos en esas playas con dunas,en las discotecas o comiendo palomitas en algun oscuro cine.
Como todo lo bueno pasa pronto,en una volada se acabó la estancia de mi amor en Canarias y estabamos en el puerto todos los mios y hasta la suegra de mi hermano,un bellezón de señora,con su tití al hombro(mono)que portaba a donde se dirigiera.Era una tarde luminosa y de pronto comencé a llorar,agarrada al brazo de mi chico,lo cual no es raro en las despedidas...
Y lloré mas y mas negandome a que subiera al barco y se adentrara en ese inmenso mar que nos alejaba.El tambien mostraba tristeza,pero era su deber y mucho mas maduro que yo en el sentido psicologico,lo aceptaba y se esforzaba por consolarme.Igual hacian mis allegados alli reunidos,convencerme(tratar)para que me tomara aquello con otra filosofia,sin niñerias,pero todo era inutil y mis ojos eran manantiales imparables,empapando sin cesar pañuelos y pasando a berrear sin temor al ridiculo,mi pena era real,parecia que se apagaba mi sol,no era la pataleta de nena mimada sino que yo sentia aquel dólor.Imaginaros mis alaridos cuando el buque se alejó perdiendose en el horizonte y bueno,aquello se convirtió en un espectaculo,mi gente abochornada y cuando ya nos retirabamos hacia los coches se me acercó una viejecilla,muy pequeña y encorbada,de luto,con piel cuarteada,me puso una mano en un hombro,mirandome fijamente con sus diminutos y brillantes ojos y con voz melosa me dijo lo que nunca he olvidado:"Mi niña,no sufras por lo que no merece la pena,no te adelantes a acontecimientos porque ya se encargará la vida de traerte los verdaderos dramas y razones para llorar...."
Me serené como en un flash de varita mágica de hada,fue´como un milagroso bálsamo,me quedé como la seda,descongestionada,sonriente. Supe que esa anciana acudia cada atardecer a los muelles,como cuando en un pesquero llegaban sus hijos y esposo hasta que una vez no regresaron,los engullió el Atlantico,pero ella seguia yendo,por si venian...y aquello si era tragedia,lo mio no,que razón tenia y en estos años lo he sabido y es mas al poco dejé(yo)al muchacho porque sencillamente me desenamoré,porque tan joven una se mete en compromisos que al crecer ve que no,que no son para siempre,que no es ese el verdadero amor.







dacis dijo
Me tomo el permiso de llamarte Carme,al igual que yo para tí, soy Mily. M uchas veces que nuestros problemas son los más grandes, hasta que en nuestro camino se cruza una persona, que nos dá una lección de humildad.
Es relato maravilloso, a mi también me pasa eso de llorar a mantantial, cuando salen las lágrimas no hay manera de parar, pero también tiene su lado positivo, porque desahogas el alma.
No me estraña que te sigas llevando bien con la quue fue tu cuñada, mi madre y mi hermana pequeña, también se llaman Loli y son un cielo.
BESAZOS
4 Marzo 2010 | 11:36 AM