"¡Solo querian jugar con las palomas!"...(dijo el cura).
Eran los 60,años tranquilos en esta localidad almeriense,cuando en las noches calurosas las gentes podian dormir con la puerta de la calle abierta o llevarse una manta y roncar en las playa,sin peligro de que allanaran su morada o perturbaran su descanso...
Eran tiempos en que se podia pasear a cualquier hora,por cualquier sitio,hasta en soledad sin miedo,inckuso lucir costosas joyas,quien las tenia,sabiendo que se volveria a casa integro y con lo que sacó...
Muy pequeños se nos permitia alejarnos kilometros en excursión sin vigilancia de máyores y sin recordarnos demasiado la figura del "mantequero"porque si bien no estaba de mas,habia pocas probabilidades de que casos de la indole del de Gádor se repitieran...
Todos nos conociamos y los forasteros,al ser escasos se hallaban muy controlados,localizados,identificados y eran gentes de bien,lo mismo los que se instalaban a vivir con nosotros que los veraneantes,españoles o de otros paises,que nos elegian por la paz y familiaridad que se respiraba.
No exisitian los robos a gran escala,los de bancos,viviendas con personas dentro,los a cajas fuertes o vehiculos(quizas una bici...)los atracos a mano armada,aunque como en todo pueblo,al igual que el tonto y el pobre con saco estaba el pequeño ratero,ese que cogia gallinas o frutas de un huerto o el monedero de una anciana en un descuido...Y aquí era "EL MANTILLA",un niño desaseado al que recuerdo con los verdosos mocos colgando y que llas temporadas en el reformatorio no lo curaban,se vé que llevaba en la sangre eso de apropiarse de lo ajeno,así que cualquier cosa que pasaba,el primero y casi único del que se sospechaba y se le llamaba a declarar era a el,ya acostumbrado y al que al parecer le encantaba todo eso.
Una mañana temprano se presenta en el Cuártel muy irritado,escocido y vociferando el cura párroco,que recuerdo como muy déspota y amigo solo de los que tenian pasta y póder.Un cura de aquellos que cobraba los reclinatorios y que hacia entierros de primera,segunda y tercera...y llegaba así de alterado porque según el faltaban del templo la recaudación de los cepillos y algunos objetos de valor como candelabros de plata,acusando ya a priori al delincuente lócal,al que fueron a buscar,mas durante el interrogatorio vieron que no podia ser.Los guardias conocian a la perfección los modus operandis del chával,su mirada misma y tuvieron claro que esta vez era inocente,así lo manifestaron a la autoridad religiosa,que no conforme insistió que se siguiera indagando y que lo denunciaba a el,con nombre aunque no lo vieran sus ojos ni los de otro testigo y a la salida se tomó la ley por su mano(tan santisimo varón)y le dió dos sonoras guantadas al pobrecillo marginado.
Se investiga y mira por donde si hay un testigo ocular que ese mismo dia llama a la Benemerita y cuenta lo que vió y a quienes la noche del robo a la parroquia.No extrañó a los agentes,porque esos mismos entraron en el casino hacia poco,quedandose el délito en travesura y corriendose un túpido velo al ser niños de papá,de familias influyentes,hijos de esos señores con los que el sacerdote iba de caza o jugaba al dominó o se hinchaba de vino y matanza hasta reventar o le donaban sabrosos donativos en metálico.
Antes de que se llamara a estos chicos fué el de la sótana quien apareció de nuevo por el cuartelillo,esta vez con risa de conejo,a décir nervioso que se equivocó,que los candelabros los habia mandado a limpiar y no se acordaba,que el dinero de los cepillos lo guardó el sacristán en otro sitio y por eso creyó...que en fín retiraba denuncia,que no se cursara lo escrito,que no pasaba nada,que si,que entraron los pijos,pero que tenian permiso de el y lo hacian porque querian jugar con las palomas del campanario...(forzando una puerta y de noche).Tótal,que mientras eso mismo realizado por "el mantilla"era horroroso y merecia poco menos que cadena perpetua,en los otros era como una cosa graciosa de crios...Y así quedó la cosa.
No sé que fué con los años de "el mantilla",el cura murió hace muchos de viejo(era vecino mio)pero a los otros protagonistas principales de la historia si me los topo a veces por la calle,son ya honorables abuelos,nos saludamos e ignoran que yo sé todo eso y de muy buena tinta.Nunca he dado el nombre,ni lo daré pero el caso merece ser mencionado.
Vaya injusticias y cuantas diferencia ha habido siempre en el trato a ricos y pobres.Tambien por esos señores que deberian dar ejemplo de amor al projimo,sin discriminacion.














teodoro-gallo dijo
MI impresora es HP...no digo mas que las siglas del cura...y eso que soy fino que si no diría que lo capasen (se me escapó)
Ha que tener malas entrañas para eso. Ardiendo debe estar en los infiernos.
23 Enero 2010 | 07:10 PM