LAS INOCENTADAS DEL "CURA"
El marido de mi tata habia sido sacerdote(hoy es Decano de una Universidad española) y quizás por pasar juventud entre negras sótanas y seriedades,al secularizarse y casarse se volvió chistoso,cantarín,muy gracioso,que ya lo seria,pero ahora podia manifestarlo y el dia de los inocentes,como solian pasar las vacaciones aqui,donde la suegra,ningún ser cercano,familiares,vecinos o amigos que pasaran de visita se libraban de sus bromas,cada año distintas y con una imaginación...porque se pasaba unos dias antes tramandolas,urdiendolas,programandolas,guionizandolas.
Mi madre,que se reia mucho con sus cosas,decia esa fecha,resignada:"hala,vamos de visita,a la inocentada del tato" y el,que nos esperaba,ansioso, pero seguro ese año que relato y ya le habia tomado el pelo a su mujer y a la madre,ahora estaba en compinche con la primera,gancho con gusto...
Aquella tarde,despues de cómer allí nos presentamos y el ex-sacerdote dice que está algo malucho,que se vé que el almuerzo le ha sentado mal y que su señora muestra los mismos sintomas,hallandose ambos tapados con una toquilla(de esas de pico, con flecos,de lana) sentados en el sofá,como con aparentes signos de frio,fiebre y malestar géneral... y llegamos a creerlo pues al rato alli no "aleteaban" y el decia a mamá:"Loli,tu tranquila,que aun así no te vas sin que me quede con vosotras" y en esos momentos su compañera empieza como a tener convulsiones,seguidos de desmayos con ojos en blanco,el alarmado comienza a abanicarla con un periodico y alli asustadas nos quedamos mientras corriendo a cuatro pies Chencho vá a pedir ayuda,a la vecina ,Pilarin,que tiene una drogueria y abre en esos instantes su comercio.
Mi tata continua en el mismo estado,yo dandole aire,la vieja alaridos y mi madre nerviosa,cuando aparecen la droguera,sus dos hijas mozuelas y el.Una vez que estamos dentro,sale el y nos encierra con llave en esa sala carcajeandose y cantando"¡¡INOCENTE!!"recuperandose la enferma,en un plis plas.El desde fuera,a traves de la ventana enrejada nos saludó con la mano,para a continuación coger el coche e irse sin prisa dejandonos dentro de la habitación,con aquella sensación de claustrofobia,sin que la tendera de al lado pudiera atender su clientela, abrir la tienda,ni sus niñas al hallarse tambien presas y sin yo poder acudir a la cita que tenia con mi novio.
Asi oscureció,ante la tardanza y porque mi chico llamó varias veces mi padre se asomó a ver que pasaba y al ratillo mi militar,con tricornio y todo,volviendose a ir aburridos(mi amor ya hacia su trabajo) pues cualquiera sabia donde estaba Chencho y cuando tenia previsto liberarnos.
Apareció tan contento ya cerca de las nueve,tan fresco,nos dió libertad y ni que decir tiene que salimos huyendo. En esas horas que parecian siglos,sin póder acudir ni al baño,ni beber agua y la puerta,de aquellas antiguas y solidas,imposible echarla abajo(que nos dieron ideas) debo reconocer que hasta lloré...
Hace mucho que mis tatos ya no vienen por aqui,pero nunca olvidaré las inocentadas aquellas,que incluso"masoquistillas"ibamos a buscar y es que si no el nos buscaba.No,no las evitariamos.











teodoro-gallo dijo
Manudp ex-cura jajajajaja. MIRA AL GALLO
28 Diciembre 2009 | 12:52 PM