¿Que hubiera sido de esos cachorros si no...?
A mi me gustan las excursiones,al campo y cuándo mis hijos estaban en la edad de ir acompañados por mi,solia llevarlos a lúgares de mi niñez,como a la cántera de piedra abandonada,que forma como un cañón que imaginabamos era "el del Cólorado",ó a un monte muy redondo en forma de pástel que bauticé como "magdalena" y al llegar a la cima nos sentiamos guindas confitadas...
Nos lo pasabamos magnifico,si llovia buscabamos caracoles,que luego devolviamos a su habitat,no iban a la olla,era como un concurso a ver quien hallaba más.Tambien ibamos ojeando y cogiendo una muestra de cada una de las variedades de plantas con las que nos topabamos,cientos para nuestra sorpresa,autoctonas y no,de esas que crecen inexplicablemente,a no ser que pájarillos traigan las semillas de muy lejos y agarren agradecidas en estas áridas tierras(¿imaginais muerdago y acebo entre chumberas y aloes?).
En esta ocasión nos encaminabamos hacia el denominado por mi"valle de la luna"por tratarse de una serie de cerros pelados,rocosos,formando una serie de cráteres,acompañandonos niños de la vecindad,seis o siete y yo tan féliz como una Blancanieves con sus enanitos,a mostrarles los fósiles,que continuan ahi incrustados y me siguen causando asombro,esos cangrejos a dos kilometros del mar...al igual que una casa de por allí cercana,fantasmagorica,que en mi infancia creiamos estaba encantada,porque decian que los que la habitaron huyeron de ella, despavoridos tras una serie de sucesos catalogados de paranormales(lo que hoy se denomina polstergeit).
Era tambien Navidad,las cuatro de la tarde,con frio intenso y decidimos atajar tomando un caminillo estrecho,entre cañaverales,cuando al pasar por el cortijo abandonado(el antes citado)alguien sugirió explorarlo,ya que era habitual,nos causaban curiosidad,tratabamos de reconstruir las ruinas soñando,de poner personajes junto a la chimenea,gallinas en el corral,sonidos,sin creer en otras cosas,pero ví los techos en mal estado,podian correr péligro los chiquillos,no me pareció buena idea y seguimos,mas el último de la fila nos pide que nos volvamos,que se mueven unas bolsas de pápel,solas,que a ver si son ciertas las leyendas.Ponemos atención y es verdad,con témor entramos,nos acercamos y eran dos perrillos,que tendrian horas de vida y no habia madre cerca.Los cogimos,los envolvimos en una rebeca y nos volvimos,porque amenazaba tormenta.Ignorabamos que hariamos con ellos,eso ya se pensaria,lo importante es que no le salió el plán al desnaturalizado que los tiró,indefensos a su suerte y los salvamos de mórir de frio e inanición o comidos por un zorro,una rata,una culebra o cualquier otra alimaña.
A esas horas,proximas a oscurecer no era probable que pasara por ahí nadie y menos que se fijaran en el interior de lo que ya era montón de piedras y me pregunto¿que hubiera ocurrido de no elegir esa ruta?estariamos nosotros en el destino de esos animalillos para no morir aquel dia?¿y estarian ellos en el nuestro para tener algo bonito que recordar y contar?.
Fueron recogidos por los padres de uno de los chicos,los criaron a biberón,crecieron sanotes y actualmente corretean por el járdin de un chalet,como "reyezuelos".















lilian fernandez dijo
Las personas no son conscientess de que los animales tambien son seres vivos. Ademas de fieles amigos que siempre estan ahi.
Hace unos meses tuve que sacrificar al caniche que pertenecia a mi familia durante 17 años, al dia siguiente tuve la oportunidad de adoptar a otro perrito se llama Duende y te puedo decir que es la alegria de la casa.
BESOS
14 Diciembre 2009 | 01:18 PM