AQUEL TUFO RARO,RARO,RARO...

Cuando no puedo entrar en la mayoria de los blogs,en este dia que tampoco invita a salir pues ha surgido un viento de esos arenosos,que silvan,de los del desierto he pensado contaros algo mientras os invito a un humeante capuccino,remontandonos tambien a mi infancia y un episodio que tiene como protagonista de nuevo a la casa del sastre,que no tenia hijos y una posicion acomodada lo cual le permitia irse de vacaciones junto a su esposa,a donde la flamante "vespa" y la moda del momento los llevara y que en esa epoca era Benidorm,asi que llegado el mes de Agosto,con poca costura con las Comuniones acabadas,los trajes de verano ya colgados en los armarios de sus clientes y las bodas paralizadas esperando la fresca amarraban la maleta en la parte trasera de la moto,Paca se colocaba los calzones(fue de las pioneras en utilizar pantalon siendo llamada"marimacho")su pañuelo floreado a la cabeza,las gafasnegras de sol como una Grace Kelly y ambos a la carretera,a ver mundo,pero como tenian dos o tres docenas de gallinas en aquel refugio...(si,el de las presuntas apariciones)y plantas le dejaban a mi madre el encargo de dar de comer a las aves y regar los tiestos,mas como a ella le daba"cosilla" entrar a esa vivienda antigua y amplia deshabitada temporalmente,por lo sucedido en ese lugar,mandaba a nuestra chacha Isabelilla,a la que tambien le producia yuyu y la acompañaba yo,dandole cada susto...porque cuando se me ocurria exclamaba:"¡el fantasmaaaa..!"y vaya salto que daba,llevandome yo luego enorme reprimenda por mi travesura,pero no podia evitarlo...y no,nunca vimos nada extraño,ni oimos nada que no fuera sonido cotidiano,pero lo que si empezamos a notar al cabo de una semana fue un rarisimo tufo que se iba convirtiendo en mas fuerte a la siguiente visita.Se reviso aquello,todo,espedialmente el comedor que es donde mas se acusaba y no se encontro razon aparente,mas aquello persistia y como no habia moviles por aquellos tiempos ni tanta facilidad de comunicacion se decidio esperar que regresaran los ausentes,que sin necesidad de explicarsele nada,como disponian de olfato lo notaron nada mas abrir la puerta y asi dias,sin descubrir de donde venia aquello que enrarecia la atmosfera,que no se largaba ni fregando con zotal,ni aireando todo y entre risas se recordaba lo del despacho del notario de al lado...(Jajajaja...)y bueno,una tarde que yo me hallo alli,mientras tomaba cafe Paca con mi madre y otras señoras,me pide la dueña que ponga la radio y digo no,reiteradas veces,lo cual es poco comun en mi,niña obediente y servicial,me preguntan porque y digo que porque el pestazo ese sale de dentro del aparato.Se acercan,olisquean y como todo esta impregnado no se nota diferencia con el resto de mobiliario y objetos,asi que sacan el armatoste a la calle y...¡vaya si hedia!...la desarmaron y dentro habia una rata de tamaño mediano en estado de descomposicion y yo asegure que lo supe siempre,pero no me atrevia a decirlo pues ya le exprese esas sospechas a Isabelilla y se rio de mi,me llamo tonta,argumentando que la madera y los cables no se pudren.Y es que los niños somos avispados,poseemos una intuicion,una agudeza de sentidos...yo pude haber solucionado el problma antes pero por temor al ridiculo ante mayores o no ser escuchada...y en cuanto a como entro el bicho ahi no sabemos,es misterio,lo cierto es que salir no supo y o se electrocuto o murio de inanicion...












cata dijo
je je je... eso les pasó por no hacerte caso a tí Feni... anda que no somos avispados los niños. Hey!, por cierto... me parece que esta historia ya te la he leido... Puede ser que la hubieras publicado con anterioridad?
Un besazo, madrinita y que a pesar de ese viento del desierto pases un estupendo fin de semana.
13 Noviembre 2009 | 07:06 PM