ELISA Y MANUEL...(HISTORIA DE AMOR Y NATURALEZA).
Hoy he subido a El Parral,como se le denomina a un paraje idilico de por aquí,a unos diez kilometros cerros arriba y que se enclava en un valle,donde nace un manantial de aguas purisimas.
Aún se cultivan tierras,se hallan en producción y muchos conservaron los cortijos dentro de su finca,pero ya para recreo,fines de semana etc .Otros enamorados del campo compraron alguna casita,la restauraron con ese fín,pero de forma fija hace ya tiempo que los habitantes de las cortijadas,esa y cercanas fueron optando por el asfalto.por venirse a la ciudad por motivos de médicos,escuelas,comunicaciones y en definitiva comodidad.
Hasta no hace tanto por esas zonas no habia tendido telefonico ni de electricidad,ni los móviles funcionaban por estar entre montañas.Las teles y neveras andaban con bateria y ni que décir tiene que el agua para regar,lavar la ropa o lavarse uno,para beber o guisar se obtenia de pozos con mótor o de esas cascadas náturales.
Carretera arriba,a mitad de esos caracolillos de curvas si te bajas del coche ya sabes que te encuentras como en otros mundos,otra dimensión,con esos aromas que desprende el aire,como mas limpio,distinto y ese silencio tan denso,tan solo roto por algun trino de pájaro,algún graznido de pérdiz...Y si saludas al paisaje y gritas hola tu voz hecha ondas,tirabuzones van chocando con las rocosas que en forma de eco te la devuelven una y otra vez::"HOLAAAAAA."...
y llegas,te adentras por un camino de lo mas bucolico y poetico,romántico,como de cuento campestre,bordeado de campanillas,adelfas,buganvillas azules,rosas y blancas y moreras y te topas con una plazuela empedrada,con viviendas alrededor,algunas amenazando ruina en su abandono,pero enfrente el hógar,de fachada resplandeciente en cuido,como antaño de Manuel y Elisa,con una parra que dá sombra a la entrada cuajada de macetas,frondosas y hermosas,algunas viejas pero con brotes nuevos,como la hiedra que cubre las paredes de la parte posterior de la vivienda que nunca me canso de ver desde que era niña.
Ahi moran ellos,ese matrimonio setentón,cuyos hijos ahí nacieron y crecieron,pero se fueron marchando,viniendose al pueblo grandon llamados por el progreso,sus oficios,sus parejas y entonces los convencieron para comprarse un piso,asi que vendieron sus doscientas cabras,se deshicieron de las gallinas,pavos,conejos,los cerdos para iniciar esa aventura que no surtió,porque esto no les resultó atractivo para diario,ni emocionante y lo lleno de prisas y ruidos se les quedaba muy chico,añorando su libertad,aquello donde huele a frutas y tu reloj es el sol,donde al despertar con el gallo o las primeras luces del cielo,si abres la puerta y sales te cubre el rocio como a las rosas del porche Y NOTAS QUE ESO ES VIDA,EN SUPERLATIVO.Ahí donde te guarda un perro común,sin pedigree pero querido y fiel.
Elisa aún elabora sus quesos y cuece su pán y tortas de manteca y chicharrones en el horno tipo moruno,encalado.Y en su despensa surtida se agolpan los tarros de mermelada casera,de pera,manzana verde o ciruelas.Y se alinean las orzas de barro llenas de tajadas de longaniza o lomo,de costilla.De guitas cuelgan las morcillas,las tiras de tocino veteado....
Poseen vino propio,aceite propio,de sus olivas que llevan a una almazara,aceite de ese consistente y verdoso.Y no les faltan huevos,ni leche.Repusieron los ánimales del córral,eso si que hoy desponen de los justos para distraerse,para su alimentación y la de sus familiares cuando los visitan,frecuentemente.
Los rodean los cólores,los de los granados y las higueras,chumberas,nogales,limoneros...Y en su huerto crian acelgas,lechugas,tomates,cebollas,calabacinos,perejil,todo ello sin plásticos,sin quimicas,creciendo sin adulterar y sin prisa...
Necesitan comprar poco porque hasta el jábon lo fabrica Elisa,ese blanco,como nieve,cremoso y espumoso con que hace la colada en el cánal.Poco gastan,quizas solo en arroz y garbanzos,harina,sal y azucar que encargan,así como algún pescado para las migas,aunque siempre están los socorridos arenques y ellos no están malos de ´tension,de colesterol,de nada.
Que envidia sana me inspiran y es que tienen la suerte de vivir como quieren y trás comparar eligen,quedandose con lo que tenian y ya era grande,así lo miraron desde que eran chicos sin desear ser esos otros niños que iban al cole y al circo o al cine o esos señores y señoras qure tomaban un vermú en el bar,bien arreglados,ellas con manos finas y tacones.
¿La soledad?no la sienten porque se hallan juntos y les acompaña la naturaleza que responde al amor que ellos le profesan.Tienen la canción del arroyo cercano,de la leña al crújir los inviernos dandoles cálor,de las ranas,los grillos,el viento,de los ladridos de su máscota y guardián y los envuelve en las noches esa luna que ahi observan como mas redonda y hasta mas grande...
Ellos no saben de peligros de hoy,de nuevas formas de delincuencia o de guerras,ni siquiera tienen idea de quien es Obama o Richard Gere o que murió Lola Flores...
¡A que saber tanto!mejor ignorar ....
¡Que suerte tienen algunos! me volví a décir ayer tras pasar un rato en el paraiso de estos amigos.














merce-hola dijo
Si ahora tienen suerte, pero por desgracia no todo es tan maravilloso.
Muy buen post. BESITOS.
25 Octubre 2009 | 03:54 PM