CARTA AL CIELO,OTRO OTOÑO...(PARA TI ELICIO).
Mi querido y admirado Elicio: Me he enterado que ya no andas por estos mundos,hace una semana,con retraso de catorce años y creeme que me ha dolido,porque aunque por tu silencio lo intuaiamos algunos amigos,yo preferia pensarte envejeciendo en la sierra,escribiendo versos,junto a tu querida Maruchi y recibiendo la visita de tus nietecillos,hijos de Jonathan y Elicio jr....
Nunca te olvidaremos los que tuvimos el privilegio,el lujazo de conocerte,porque eras de esos seres que siembran y dejan huella,con tu valia,con lo mucho que eras y sabias sin presunir jamás,ni ir de estrella,de divo,con sed eterna de aprender mas,de cualquier cosa y persona,porque amabas a la vida y a las criaturas,no pasabas de largo ante nada ni nadie.
Fuiste mi maestro de radio y de muchas cosas importantes,teniendo siempre tu escucha,tu consejo sabio,tu tiempo,tu cercania y hoy te digo gracias,porque de bien nacidos es ser agradecidos.Mi padre siempre me decia que a quien buen árbol se arrima...y yo supe seguir eso,me rodeé de seres especialisimos,como tú que ya formas parte de mi historia,en esas páginas donde las letras son de oro.
Fuiste un gran historiador,escritor en todos los géneros (NOVELISTA,POETA,GUIONISTA DE TEATRO Y TV) y no hubo en las ondas del invento de Marconi ninguna voz que superara a la tuya,leyendo,recitando o hablando,pero a la vez rezumando humanidad y eras un comunicador de los de verdad,elegante,fino,cultisimo,cordial,de educación exquisita para tus oyentes a los que transmitias cálor,directo en tus programas abiertos.Pero lo méjor de todo y por lo que podias ser lo demás es porque eras UN HOMBRE BUENO.
Tuve el hónor de que en uno de tus programas,que co-presenté contigo (¡que suerte tuve!)me permitieras como despedida,tambien de colaboradora tuya,porque logré espacio propio,leer una carta a tu padre,que aparecia en uno de tus libros y hoy amigo mio la publico en este humilde blog,con gratitud a tu familia que me la ha enviado y con profunda emoción evocando aquella madrugada,mi juventud hoy caduca,porque ya peino canas,aquella casi Navidad,vispera de huelga géneral en nuestro pais, sentada en los miticos estudios,los de Gran Via 32,por donde pasaron monstruos de los micros,como Boby Deglané y dandome tú ese protagonismo,a la pequeña locutora de emisoras lócales.
No,no seguí por muchos años en ese mundillo,porque me dediqué a mi hógar viendo ahí la plenitud o porque no encartó,pero aquellos tiempos fueron mágicos y la experiencia única e irrepetible.
Es Otoño amigo mio,otro Otoño y esta vez soy yo la que envio una carta al Cielo,dirigida a ti y soy la que te cuento que con este planeta revuelto y la crisis que nos azota a nivel mundial y en España,el térror y la incertidumbre que se respira con pocos horizontes de luz a los que mirar, posiblemente allá arriba estás mas tranquilo.
Tu familia está muy bien,puedes estar orgullosos de ellos,contigo siempre en el corazón así como los que fuimos y seguimos siendo tus amigos y alumnos,de modo que lates en nuestros latires y ahora soy yo quien te pide que si te encuentras con mis padres por esas nubes de Dios,les des recuerdos porque tambien ellos marcharon a esa otra dimensión.
Tu amigo de juventud Paco Oliveros sigue viniendo los veranos a la casona que tienen aquí,pero no le voy a comunicar esto,para que siga conservando la imagen de aquel estudiante al que en Madrid convidaban a bocadillos de sobrasada de mi tierra,cuando los visitabas en su casa del Barrio de Salamanca.Lo de la sobrasada me lo contaste tú con ese húmor y esa memoria,con esa gracia que tenias.
Hasta siempre Elicio Dómbriz.
Mari Carmen,Otoño 2009

CARTA AL CIELO.
Seguramente,padre,habrias querido
compartir esta tarde de Noviembre
aquí, cara a la sierra, en este campo
que el agua de las lluvias abrillanta.
Estoy casi sin luz, solo, fumando
y haciendo versos. Miro las estrellas,
los perros, los senderos, las casitas
las encinas, los montes, los rosales.
Madre está bien, sigue en Madrid, la veo
los martes y los jueves, me regaña
como cuando era un crio, satisfecha,
con la certeza del deber cumplido.
Tu perra se murió, fue por la tarde
más o menos en marzo; al día siguiente
yo mismo la enterré, junto a un arbusto
del camino que va a Torrelodones.
Jonathan va sacando los estudios
con buenas notas. Todas las semanas
hay que arreglar sus gafas, se conoce
que ya no son tan fuertes como las de antes
o, vete tú a saber, si es que los niños
son cada día más brutos, como siempre.
Vuelvo la cara y veo la piscina,
la lluvia cae en ella y le abre ojos.
Desde tu muerte, me olvidé decirte
que me mudé de casa por dos veces.
Supongo que está ya es definitiva
aunque tampoco puedo asegurarlo.
He tenido otro hijo, es muy bonito,
y no nos deja en paz ni un solo instante,
le llamamos Elicio al fin y al cabo
y cumplirá tres años en enero...
hay que joderse, como pasa el tiempo.
Yo no he cambiado mucho, solamente
he perdido un poco más de vista
y utilizo las gafas cuando veo
o cuando, como ahora, escribo algo.
En octubre tuvimos elecciones
y, pásmate, ganaron las izquierdas.
En el gobierno están los socialistas
que aunque no son los tuyos, algo es algo.
También se nos ha muerto el tio Ignacio
y Juan José. Ha habido inundaciones
que anegaron el Norte y el Levante
mientras Extremadura estaba seca
y Andalucía se moría de sed.
Como ves todo sigue más o menos
como cuando tu estabas en la vida...
Ya son casi las dos, voy a acostarme.
Ahora te siento mucho más cercano.
Antes de terminar una post-data:
Maruchi me encomienda te recuerde
que le des a su padre un fuerte abrazo
y le comentes estas novedades,
ya sabes, lo del niño y esas cosas.
Hasta pronto, te mando un par de fotos.
Colmenarejo, a veinte de noviembre.
Elicio Dómbriz Andrada.












cata dijo
Que lujazo lo que compartiste con tu amigo... y que hermoso homenaje, me has emocionado. Un beso, Maricarmen.
29 Septiembre 2009 | 09:08 PM