JACOBINA Y LOS GATOS
No sé si lo que os traigo hoy es para réir o para no dórmir,aunque supongo que para quien le pase significará pesadillas durante bastante tiempo.Vereis:Jacobina es una señora màyor,de unos 65 años,de carácter vitalista y alegre,moderna y activa,con la que algunas tardes voy a ándar,por eso de hacer deporte y tomar el aire,además me distraigo oyendola,con esa gracia en los relatos,de episodios suyos,sin chismes de otros.
Esta primavera pasada,en una de esas caminatas,decidimos descansar,sentandonos en la escalinata de un chalet,saiendo por la verja,a nuestro encuentro,una gata y sus crias,muy mimosones,a olisquearnos buscando caricia y atención,cuando Jacobina dá tal aullido que los espanta y corre despavorida hacia una higuera frondosa,para esconderse detrás,con una desesperación como la que ha visto al diablo.Sorprendida voy trás ella y me la encuentro congestionada,le pregunto que ocurre.Entre sollozos me dice que ella,valentona por naturaleza y por haberse criado en cortijo no temia a casi ningún ánimal,ni a "las bichas"(culebras) ya que tuvo contacto con ellos,pero desde aquello...Y "aquello" es que unas conocidas de Granada,mújeres con fama de sérias y con buén sello en la cápital de La Alhambra,le comentaron que algunos festivos se reunian en una antigua casona de labranza,propiedad de una de ellas,preparaban una comilona,jugaban al parchís,cogian fruta,tótal que se divertian y oxigenaban...
La invitaron a un almuerzo al Domingo siguiente y accedió,comió con gusto lo que le pareció un excelente árroz con conejo,tan rico que repitió,pero a los postres una de las señoras de"buen sello" le afirma sonriente que esa carne que tanto le ha agradado es de GATO,lo cual no cree,piensa que se trata de una broma,por tanta leyenda como circula sobre eso de"gato por liebre".Para convencerla de que es cierto,la m'ujer entra a la cocina y saca el cubo de la basura,mostrandole dentro la cabeza y la piel,mientras las otras rien a carcajadas confesandole que desde que descubrieron ese manjar,es locura lo que tienen por el y gato que ven vá a la cazuela,no se les escapa.
Jacobina salió de alli huyendo,a velocidad supersonica,dandose patadas en el culo.No quiso ser llevada en coche a su casa,esos varios kilometros.Despues de eso necesitó ayuda psicologica,estuvo meses sin apetito y actualmente no cata ni de sál lo no guisado por ella.Con su razón. Cada cuál puede ser lo excéntrico que desee en su alimentación,pero si convidamos a alguien y en los ingredientes vá algo "raro" lo llégal légal es avisar¿a que sí?.














Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estais, espero que bien, yo estoy bien... linda historia de Jacobina, adios...
17 Septiembre 2009 | 06:50 PM