EL POBRE "RICO"(reeditando)
Eran los fulgurantes de esperanza años 60,los psicodelicos,los de la próxima llegada del hombre a la luna,los del auge de la tele,los del turismo y los bikinis,los del plán de desarrollo y cuando los pisos estaban de moda y los que tenian casas hermosas,con cinco dormitorios y dos salones lo cambiaban por vivir en"comunidad"como nosotros,sin saber que eso moderno pero compartido tenia sus prós y sus contras,porque en tu casa anterior hacias y deshacias y aquí habia que contar con otras 16 familias,variopintas,que al ser lo nuestro un primero,por el patio de luces te mojaban tu ropa tendida y yá seca o que a los cantes yá insoportables de tu chacha Isabelilla se unian los de otras con ganas de ser artistas y se retaban entre si,a ver quien entonaba con mas gracia eso de "soy minero"...
Y todavia eran tiempos en que al mudarte te seguia el lechero,ese que desde abajo gritaba tu nombre,Loli,Juani,Paquita...y bajabas con el cazo,a por ese litro espumoso,casi recién salido de las ubres de la vaca,que el pástor te aseguraba era pura,sin aguar.
Por entonces tambien se le dieron las nuevas señas a Diego,ese "pobre" con el que teniamos compromiso de limosna semanal,las temporadas que aquí pasaba,pues como ese rio que conoceis,desaparecia y volvia a aparecer,tenia sus timbres o aldabas donde tócar,ya se le esperaba con la voluntad y el no era pesado,acudia a la cita el dia establecido.Si mi madre salia,dejaba sobre la nevera las cinco o diez pesetas de Diego,que no faltaba a su hora.Ademas algunos alimentos o calzado...
Fueron años tratandolo,en esa corta visita de pórtal o rellano y lo mantengo en mis sienes tal cual era,pequeño,pulcro dentro de sus ropas ajadas y muy dulce,de edad indefinida y así mismo intacta en mi memoria conservo aquella Navidad,cuando Raphael cantaba para "la collares" y poco despues Massiel ganó Eurovisión y que yo tuve una iniciativa que a mamá le pareció perfecta y es que todos mis aguinaldos(y amiguitas me siguieron) los destinaria a comprar manjares exquisitos para Diego y su compañera,una anciana que moraba con el en un aljive abandonado...
Le llevamos un pollo,turrones blandos,chorizos de cantimpalo,melocotones en almibar,cerezas confitadas...y me sentí muy bien. Gasté hasta lo que mi abuelo Paco me dió en un sobre.Me encontré méjor que comprandome esa muñeca Virginia,a la que se apretaba un brazo,sus labios hacian efecto ventosa y si los ponias en tu mejilla parecian besarte.De todas formas Los Magos eran génerosos y por esos comportamientos y otros me la dejaron.
Un dia Diego dejó de venir a por su duro y ante tan prolongada ausencia,mi madre pidió a papá que investigara,yá que tenia jurisdicción para ello.Mi padre era el Comandante de Puesto de esta localidad y trás interesarse por ese caso se descubrió que Diego murió durante unas tormentas,ahogado en una acequia de regadio y no era pobre,de eso nada,guardaba millones y bastantes,de aquellos antiguos que cada uno pesaba un kilo, atesorados,fruto de la mendicidad y propiedades de antes heredadas.
No nos decepcionó el caso ofreciendo posteriormente ayuda a quien nos la solicite,porque ante la duda de que pueda ser mentira,timo,hay que quedarse con que sus necesidades sean verdad y esté en nosotros socorrerlas,al menos resolverles una cena,por eso,aunque sean unos centimos yo saco de mi cartera para esos que piden y aunque no me sobren.Siempre,indefectiblemente.










abril-ale dijo
Es curioso, he escuchado varias historias verídicas de personas que pasaron toda su vida pidiendo en las calles y al morir encontraron verdaderas cantidades de dinero en sus domicilios. ¿Qué les llevará a actuar así? sólo pienso que la avaricia.
Besitos de lunes. :)
15 Junio 2009 | 09:38 PM