LA HORRIPILANTE HISTORIA DE "EL MANTEQUERO".
Cuando era chica mi tia Lola me decía que si no era obediente o si me alejaba mucho de casa, vendría "el mantequero",tambien llamado "el Hombre del Saco"(que no era Santa Claus aunque tambien porte saco) y me llevaría con él. Por aquel entonces yo no sabía quién era ese personaje, pero bastaba que se le nombrase para que,llena de térror, obedeciese a los mayores, temerosa que una especie de Frankestein con un saco grandón colgado a sus espaldas me raptase para siempre a un lugar de no regreso,oscurisimo y sombrio.Hoy, tenemos claro que esos témores infantiles eran fundados y no leyenda,que los máyores se basaban en realidades para inculcarnoslos.
En nuestro pais hubo contabilizados un par de Sacamantecas o "mantequeros"y un Hombre del Saco que mataron a niños para extraerles la grasa, porque existía una creencia que afirmaban que podía sanar alguna enfermedad grave si se usaba como cataplasma o pómada sobre la parte de la piel a tratar. La leyenda del sacamantecas se hizo muy pópular a finales del siglo pasado y principios de este por la creencia en masa de que, tanto las ruedas de los carros y carretas como la de los molinos y las máquinarias de vapor precisaban engrasarse muy frecuentemente para que funcionasen perfectamente.
Según se rumoreaba y casi afirmaba, el mejor lubricante era la grasa humana tierna, porque la animal no era tan gruesa y no causaría tan inmejorables efectos. Entonces, para satisfacer esta demanda de grasa humana se creía que rondaban por la calle hombres muy raros, con sacos en el hombro, que cogian crios y los asesinaban para venderlos luego a un matarife, que se ocupaba de sacar las mantecas y pagaban a los raptores una buena suma de pesetas por cada presa que les traían.
En España aumentaron estas historias cuando se pusieron en marcha los nuevos ferrocarriles, y desaparecieron niños en Cataluña,concretamente en las cercanias de Barcelona .Corrieron las vocesde que no era casualidad y que había algunos sacamantecas cerca que habían raptado a los menores.Desde entonces, la fama del Sacamantecas se debe más que nada al uso del nombre para asustar a lo niños, a quienes los padres también amenazaban que si eran malos vendría el Hombre del Saco a llevárselos. Y a mi ademas,me solian asustar con la luna,que si la miras demasiado o estás bajo ella mucho tiempo te atrae hacia ella,vas subiendo como globo de gás y jamás vuelves a La Tierra porque ella,la luna,te engulle.Y el objeto de esto seria que no nos diera la noche en la calle.
EL CRIMEN DE GADOR:Uno de los hechos que despertaron la leyenda del Hombre del Saco fue el Crimen de Gádor, un pueblo a a escasos Kms de Almería.Allí se cometió un horroroso infanticidio en 1.910 con el fin de quitarle la sangre y la grasa o mantecas a un chico de siete años para curar a un señor tuberculos, que como era pudiente había pagado previamente una gran cantidad de dinero de la época para tan macabro encargo. La madre del niño había denunció su desaparición a la Guardia Civil y todo el pueblo colaboró en el rastreo de los cerros,los campos,acequias,pozos,hasta que uno de los vecinos al que llamaban Julio "el tonto" se presentó en el cuartel asegurando que había hallado al chával al muerto y cubierto con con piedras en un barranco.
El cadaver presentaba lesiones, que fueron detalladas tras la autopsia. Entre éstas, las más importantes serian:múltiples heridas en la cabeza con rotura de cráneo, cortes por todo el cuerpo, y una gran herida desde la boca del estómago al pubis que dejaba las tripas al exterior del cuerpo y por donde se le había extraído todo el peritoneo con el saco seroso, es decir, toda la grasa, y además, casi toda la sangre.
Las sospechas pronto fueron a caer sobre un vecino poco querido por los demás habitantes de Gádor y se trataba de un curandero,sanador y santero llamado Francisco Leona, pero este negó todos los hechos que se le imputaban poniendo en su defensa como coartada que ese día no había salido del pueblo, y señaló a su vez a Julio "el tonto", el que había encontrado el cadáver.
Los agentes de la Guardia Civil empezaron a sospechar del curandero,debido a su frialdad, pues ni se había inmutado durante los interrogatorios, pero también era sospechoso el comportamiento, la actitud "del tonto", y detuvieron a los dos hombres.
Ya presos fueron sometidos a gran número de interrogatorios, pero sin resultado en un principio. A veces los detenidos negaban la autoría del homicidio, entre contradicciones y otras, se acusaban entre ellos, pero no ofrecian luz sobre lo realmente acaecido.
Finalmente, trás presión de la Guardia Civil, el curandero se confesó culpable de los hecho y "el tonto", cómplice. Tras esta confesión se pudo elaborar la reconstrucción de los hechos y lo mas horripilante el móvil, el porqué estas dos personas habían destripado a un niño de siete años. Como todos los vecinos intuian ya, el hecho de que se extrajese del cadáver el saco seroso, estaba relacionado con las raras y oscuras prácticas del curandero.
La sangre caliente, según confesó Francisco Leona, era un reconstituyente milagroso para recuperar la salud que se administraba tras una grave enfermedad o en casos de vejez como elixir de juventud. El motivo que le hubiesen extraído la sangre al niño no tenía otra finalidad que el ser bebida por un enfermo.
En el caso de las grasas, también iban con la sanación, pero esta vez para casos específicos, como en emplastos para la tuberculosis. El enfermo para quién estaban destinados estos órganos resultó ser Francisco Ortega apodado "el moruno", un hombre afectado por tál mal y tremendamente obsesionado por su enfermedad y el térror a morir,que tras visitar a varios médicos eminentes y curanderos y no obtener mejorias para su salud, optó por recurrir a lo que le había propuesto Francisco Leona ofreciéndole gran cantidad de dineros para que cometiese el infanticidio, si esto solucionaba sus problemas.
Los tres hombres fueron condenados a muerte por el asesinato con premeditación y alevosia,por ensañamiento fiero. Y esta es la historia que me pediste que te contara amiga Madeleine y que nos hace ver que hace cien años tambien existia el peligro,acechando,en sitios tan tranquilos como Gádor y que no solo estaba el siniestro Jack entre los neblinosos callejones de Londres.










yeidylayei dijo
AQUI TAMBIEN HAY DE ESAS HISTORIAS POPULARES NO HACE POCO ESCUCHE A UNA MADRE DECIRLE ALGO PARECIDO A SU HIJO...VEN QUE SI TE VAS TE LLEVA EL LOCO, ..JAJAJA..
Y SI NO ES CHUCHO.
O SI NO UN VIEJITO CON UN COSTAL...EL CASO ERA OBEDECER...
IGUAL RECUERDO QUE PARA ESE ENTONCES MAS O MENOS A MIS 12 SI IMAGINABA ATRAPADA DENTRO DE UN COSTAL...JAJAJA O TENIA TEMOR DE VERDAD DE QUE ME PASARA ALGO MALO..JAMAS HE USADO ESE TIPO DE ESTRATEGIAS CON MI LAURIS...PUES LOS TIEMPOS CAMBIAN Y CON ELLOS LA VIDA..PERO SISISI QUE SI FUERON BUENOS EN SU EPOCA AHORA, QUE SI ES REAL ...LO DEL MANTEQUERO..HUY HUY HUY....
DE TODOS MODOS NO PODEMOS ACABAR CON LA VIDA DE OTRO SER HUMANO APESAR DE LAS NECESIDADES QUE TENGAMOS, ES COMO LA MADRE DEL POLLITO QUE MATO AL BUENO PARA DAR DE COMER AL MALITO NNNOO ESE CHISTE NO QUEDA BIEN ACA...SALUDOS QUERIDA FENICIA.
4 Junio 2009 | 06:46 PM