LOS ZAPATOS DEL PENITENTE
LOS ZAPATOS DEL PENITENTE
Yo era una niña muy callada y discreta,por eso mi vecina Ita,estudiante de magisterio me llevaba a todos sitios,con su pandilla,en aquellos rosas años 60,de excursiones,a la playa... y yo sabia que por muchas preguntas que me hiciera luego su madre,habia algo que a cambio de nada podria décir y es que a todos esos sitios venia Alberto,que se sentaba junto a ella y que era con el que bailaba en los guateques.
Ita era considerada de las muchachas mas guapas de la localidad,con un espeso y brillante pelo negro azabache que se peinaba en trenza,llegandole a la cintura y con una cara angelical y tan dulce como su caracter.Y Alberto,que estudiaba igual carrera,tampoco se quedaba atrás en cuanto a atractivos y buenos modales,formas y principios.El problema ahí venia de la guerra,de pertenecer las familias a bandos distintos y permanecer esos odios absurdos,así que esa relación que surgió porque el amor no entiende de eso,no era aceptada en los hogares de ambos,se olian algo y vigilaban por parte y parte, para evitarla.
La gente,siempre deseosa de llevar chismes le aseguraban a la madre de Ita que veian a su hija con el pretendiente "tan poco ideal" y claro,me acosaba como en interrogatorio policial,pillandome a solas,machacona, con lo de siempre,si ese chaval se acercaba a donde ibamos nosotras y yo negaba tajantemente,se quedaba convencida y yo me mantenia leal y fiel a esa amiga máyor,actuando de celestina y es que yo la adoraba,me contaba historias maravillosas de hadas,era un gozo mirarla arreglarse con aquellos vestidos de can-cán, me encandilaba husmear en su tocador y oir junto a ella canciones de Marisol y esas otras que llegaban de Italia.Era la chica que yo soñaba ser en el fúturo y no entendia esa trabas,si ellos se querian¿porqué tenian que esconderse?.
Como los crios somos inocentes,un Jueves Santo,sin querer se me escapó algo que delató a los novios y es que estabamos en mi balcón,incluida mi vecina la mamá de Ita, viendo pasar la procesión y en esto que alegre salto:"ese penitente que vá el primero de esta fila es Alberto,lo he reconocido,por los zapatos de rejilla,que son los mismos que llevaba cuando fuimos a coger caracoles..."y me doy cuenta de mi torpeza y me callo en seco,pero ya demasiado tarde,sin embargo eso les hizo gracia,a todos y aunque no era momento de reir,lo hicieron nada mas entrar a la sala,menos la "suegra" del de la túnica morada y capuchón,pero tampoco le regañó a la hija,a esas alturas ya lo tenia asimilado y se formalizaron poco despues,siguiendo yo de "carabina" y ahora la pregunta era si se besaban o se cogian la mano en la oscuridad de la sala de proyecciones y yo naturalmente negaba,cuando realmente se " ponian las botas",mientras me mandaban a comprar pipas,que era constantemente.








merce-hola dijo
Hay que ver como han cambiado los tiempos :-)
10 Abril 2009 | 05:06 PM