Mi adiós a Adrián(un inmigrante amigo).
Hoy al entrar a un locutorio he visto en el mostrador tu foto,junto a una hucha y he preguntado que ocurria,porque quizás tuvieras algún problema y solicitabas la solidaridad de los otros inmigrantes y de los naturales de este pueblo que hace cinco años te abrió sus puertas y sus brazos como se suele hacer a todo el que llega de fuera con idea de trabajar dignamente e integrarse. Y la respuesta de Ibrahim me ha dejado helada porque es que te has muerto,con 31 años te has ido,tras cinco meses luchando con una traicionera enfermedad y quedando desolados una jóven esposa y un niñito que con ilusión,al situarte,tras un tiempo extraño y duro,de soledades,de adaptación a otra tierra,costumbres,lengua(tiempo que se te haria siglos)de sacrificio,trajiste contigo,a este pais donde creias estaba vuestro bienestar,donde forjasteis fúturo.
Recuerdo perfectamenta aquel invierno en que tu cuñada Elena y su marido tocaron a mi puerta,acompañados de ti,para pedirnos permiso de que te alojaras con ellos seis o siete semanas,en el piso que mi madre les tenia alquilado.El contrato del apartamento decia claro que solo podian habitarlo cinco personas,tu serias el sexto,pero no podiamos negarnos y dijimos si,inmediatamente,sonrientes,entendiendo lo dificiles que han de ser los inicios,con tan pocos medios y tan lejos de lo de uno.Y tanto tú como los demás de aquel grupo debo decir que os comportasteis muy bien,en todo sentido,no defraudasteis nuestra confianza los meses que fuisteis nuestros inquilinos y luego siempre que nos hemos visto nos hemos saludado con cariño,que no olvido que me contabas como ibas logrando tareas en el campo,en los invernaderos y de noche estabas de guarda de unos almacenes de ladrillos y cemento, aislados,donde dormias,que por cierto te daba miedo,sobre todo cuando los perros ladraban en las madrugadas,pero aquello te servia de vivienda,ahorrabas renta,con el afán de que a los tuyos no les faltase nada en Rumania y además prepararles una buena venida y vida aquí,dentro de lo que cabe.
Una Navidad te presentaste a visitarnos,loquito de contento,con tu mujer y tu chiquillo,ya a tu lado,todos con pápeles en regla que regularizaba vuestra situación de residencia y laboral.Nos regalaste una vela en forma de abeto,como los de tus bosques verdes,esos que rodeaban la granja donde naciste,donde lloran tus ancianos padres esperando tu regreso,distinto al acariciado,pero regreso,ese para el que se pide ayuda y seguramente se conseguirán las aportaciones,aún en época de crisis;esa cifra con la que trasladar tus restos para ser enterrados allí,en el lúgar de donde emigraste.
Eras ya nuestro tambien,de los que te conocimos y apreciamos,no has pasado sin pena ni gloria,no eras un extranjero mas,has dejado huella,la de hombre sencillo y bueno,luchador,de sonrisa permanente aún en la adversidad...¡Cuánto siento que te haya sucedido esto,que tu sueño se haya roto!...y lamento no haberme parado contigo(llevaba prisa)cuando hará diez dias nos topamos, por los pasillos de Mercadona y noté que tenias ganas de hablar,quizás te extrañaba que no te preguntara por la salud,pero es que ignoraba esa leucemia,ademas se te observaba guapote y robusto como siempre.Ahora buscando detalles entonces omitidos porque ignoraba que seria la última vez, te visualizo y sé que llevabas un gorro,de esos tipicos de Los Cárpatos,cuando aún no hace frio para eso....
Adiós Adrián,adiós y esa vela será encendida esta Navidad,por esta española amiga.Que su luz te llegue desde este rincón de Andalucia,España.
P.D. He estado un rato junto a tu familia,que se hallaban rodeados de compatriotas tuyos y duerme tranquilo, que no les faltará apoyo,cariño y el dinero necesario,hasta que este Viernes 14 que ya es seguro y posible vuelvan y contigo,al cálor de vuestros origenes. La que te parió tendrá el consuelo de disponer de una tumba cercana donde depositarte flores.












kilifa dijo
Que pena lo que nos cuentas guapa.
Es una lástima que una enfermedad se lleve a una persona tan joven y con tantas cosas sin hacer, entre ellas ver crecer a su hijo.
besitos y lo siento mucho. Se te nota que le habías cogido mucho cariño.
10 Noviembre 2008 | 09:04 PM