Las buganvillas de la ventana
Hoy,aunque mamá ya no está he subido hasta el faro,en cuya casona se aloja Protección Civil y la torre fué sustituida por una moderna,automatica.
Aquello no es hoy zona alejada y solitaria,sino poblada,llena de urbanizaciones,sin embargo yo voy hacia mis recuerdos,viendo lo que quiero ver.Y a veces no he de esforrzarme en imaginar,en reconstruir,en sustituir porque hay casas intactas,como algunas de pescadores,cerradas,deshabitadas,humildes y de pobre construcción pero en pié,entre verdaderas mansiones actuales,elegantes,orgullosas, que hablan de progreso.Y entre las que no han desaparecido se halla la caseta de peones camineros,en donde siempre me fijo,pero especialmente esta vez ,en las gigantescas chumberas de la parte trasera y en una ventana...la de las buganvillas....
Habia quedado con Tere,que se ha hecho un chalecito justo al lado y charlamos de todo un poco,como esas amigas que se ven de tarde en tarde pero saben que los son...y volvió a salir el tema y la pregunta que desde hace casi cuatro décadas surge,indefectiblemente:"¿Te acuerdas de aquella tarde...?".Y A VOSOTROS AMIGOS YO OS SITUO,OS EXPLICO:
Mi madre llegó aqui a los once años justos,en el cuarenta,recien acabada la guerra que pasó en Cabo de Gata y aunque mi abuelo se jubiló en el 55 y se mudaron al centro de la ciudad,regresaba con bastante frecuencia al faro ya que era persona a la que le gustaba mantener contacto con quienes conoció y no por irse de un sitio olvidaba vecinos o amistades,con quienes creó lazos afectivos.Ella cultivaba esos afectos,esos tesoros y aunque yo no viví en el faro es como si lo hubiera hecho,correteé bastante por sus alrededores.
En la caseta de peones camineros a la que me refiero al principio soliamos entrar y una niña de mi edad me esperaba,para cuando aparecia sonreir y expresar alegria dentro de sus limitaciones pues tenia una enfermedad cerebral degenerativa y ni hablaba ni andaba ni podia utilizar las manos para sostener algo,solo las movia levemente,encontrandose habitualmente acostada en una cuna muy grande o sentada junto a la ventana citada,en una mecedora de aquellas de brazos de madera y vestidas con tela estampada a juego con la funda de la máquina de cóser y la de la radio,en un cómedor,sacandola sus padres a veces,con el buen tiempo al porche que era algo así como un balcón al mar,además como era época de niños jugando en la calle,los observaba y se distraia...
Aquella chica no quiso Dios que se hiciera máyor,desde el principio los médicos dieron pocas esperanzas a los suyos y vivian cada minuto como el último en cuanto a quererla,mimarla,cuidarla con esmero, siempre pensando que el momento se retrase,mas llegaron los ángeles a por ella,a los quince años.Yo era aún jóven para enfrentarme a esas realidades duras,mi madre no me obligó a acompañarla al velatorio,pero yo decidí que si y con nitidez me vienen las imagenes,los sonidos,los lloros de los allegados,el ólor denso en mezcla de tantas flores y perfumes(jOYA,MADERAS DE ORIENTE,VARON DANDY...)agolpados en un mismo y no amplio espacio.Y ahí está la cajita,blanca,con un túl cubriendo a la muchachita...y a la hora de llevarsela varias crias nos acercamos a despedirla,le retiraron el velo y hé aqui que no me dió miedo,preciosa,con sus trenzas azabache,como dormida,pero en eso sus ojos negros,enormes,de espesas y largas pestañas se abrieron,repentinamente,para volver a cerrarse,con la misma rapidez,como la de un flash.No dije ni pio,serian imaginaciones mias,pero pasé algunos dias con cierta zozobra,hasta que se lo conté a mi madre que resto importancia al asunto y achacó eso a mi impresión de tener cerca un cadaver y querido.
Tere,asi como otra prima suya me preguntaron si a mi me ocurrió lo que a ellas.Y SUPE QUE TUVIERON ESA MISMA SENSACIÓN e igualmente sus madres no les dieron crédito,además les aconsejaron no hablar de esas"tonterias".Yo pasé angustias en mi interior,pensando en la posibilidad de que Dolorcitas fuera enterrada viva.Luego disipé la idea.
¿Fué un fenomeno de sugestión colectiva?¿las tres tuvimos un caso de telepatia?¿que pasó para que las tres tuvieramos la misma visión y tan clara a la vez?.
Y hoy,cuarenta años despues he rezado por aquella amiguita que no pudo crecer,junto a esas buganvillas que han permanecido,que la sobrevivieron.
FENICIA

















lascosasdepepe dijo
un abrazo.
24 Septiembre 2008 | 05:50 PM