Cuando quise no quisiste...
Yo trabajé en varias emisores de radio y recuerdo que en la última,llamaba con frecuencia un hombre a pedirme canciones para una mújer,la misma.Era un magazine matinal,con varias secciones fijas,entrevistas,noticias etc y como es lógico música,ya seleccion
ada antes,pero con un márgen a alguna petición.Éste señor telefoneaba varias veces en la mañana y yo solo decia el nombre una vez,aunque intentabamos complacerlo pinchando la música que decia y explicandole que el programa tenia otros oyentes y otros contenidos.Trás de mi si venian espacios de discos dedicados y tambien era asiduo,pero mi compañero le remarcaba que esa media hora no podia ser para una sola persona.El hombre bloqueaba las lineas,pero nosotros actuabamos como debiamos.Y un dia se nos presenta allí un caballero de aspecto fúnebre,muy amarillento,con aliento hediendo a vino barato, demacrado,ojeroso,vestido de luto,presentandose como el enamorado de "Lolín"(nombre que me salia en la sopa) que era su mujer y lo habia dejado,anunciandonos con voz entrecortada que el se vá a morir de pena,que nota una soledad y un ahogo...suplica que le ayudemos,ruega que se graben cuñas en llamamiento a ella,a que regrese a sus brazos.Me parece algo surrealista y el tio un chiflado,yo me niego a meter eso en mi espacio que es serio,llamamos al director y tajantemente dice no,que pague lo que pague eso es imposible,que busque otras maneras de reconciliación,no utilizandonos a nosotros,pero no obstante,dentro de nuestros medios le continuaremos ofreciendo dos o tres melodias diarias.Contrariado se vá el marido triste,pero hé aqui que al dia siguiente nos visita una anciana,muy repipi,que resulta ser suegra del "esposo herido"y nos cuenta(cosa que corrobora un lócutor que es vecino)la mala vida que ese individuo le dió a su hija,que la recogieron llena de hematomas de pálizas.Nos suplica que no le mandemos de su parte nada mas a la chica,que no desea saber nada de el,solo olvidar.Nosotros tampoco podemos negarle unos temas a alguien que los pide con buenos modos,así que estamos ante un dilema.A continuación llega la jóven,la ex-mújer en busca de la anciana,que casualidad que suena el telefono y es el maltratador,le hago señas y la muchacha se pone al aparato soltandole esto:" Cuando quise no quisiste y ahora que quieres,no quiero,pasate la vida triste,que yo la pasé primero".Y con la misma,se cogieron ambas del brazo y salieron muy dignas.No volvimos a tener noticia de el,hasta que a las semanas me asomo a la ventana del estudio y lo veo pasar,ya con camisa de cólores chisperreantes, abrazado a una rubia,MAS ALEGRE QUE UNAS PASCUAS.Mi compañero de cóntrol y yo nos quedamos asombrados.
¿Quereis enteraros en que quedó ese romance con la "sueca"?pues no os dejaré con las ganas y vereis que final el de ese de lágrimas de cocodrilo,pero será en otro capitulo.
















gwenda dijo
Hay gente para todo, un sinvergüenza, un tipejo, caradura. Encima va de lúgubre y pesado, al final es la gente que más cansa, un maltratador, pobre rubia...
Muy buena reacción vuestra al dejar entrar on a la ex, y buena intervención la de ella, y es que el maltratador no se da cuenta hasta que pierde, que es su peor tormento, el perder. Aunque poco le duró la pena..
En fin, una historia curiosa y digna de contar.
Besitos y muy buenas noches (una mamá soñolienta)
3 Abril 2008 | 12:52 AM