TAMBIEN HAY MUJERES QUE AGREDEN¿EH?
Esto que os voy a contar ocurrió allá por los cincuenta y es
de las historias de gente conocida que yo oia en mi casa.En esta ocasión el protagonista era Víctor,muy amigo de papá y de casa,un ser entrañable,sargento de la Benemerita,de órigen zamorano y con una gran cicatriz que le atravesaba un lado del rostro,de arriba abajo y que no era marca de nacimiento sino de la agresión que sufrió por una mújer despechada.Vereis:
Victor,recien llegado,a un pueblico proximo se aburria mirando constantemente la mar,cuando ni bañistas existian.Trás los servicios de entonces,largos y a pié,sin vehiculo para desplazarse aquí,donde habia cine y mas ambiente,se le caia el mundo encima en su pequeño cuarto del cuartelillo,contando con el rúmor del Mediterraneo o los graznidos de las gaviotas como compañeros y música,así que soñaba con echarse una novia,fórmal,para gozar al menos una distracción,yendo y viniendo a verla.Y una de esas tardes de correrias por unos cerros cercanos la vió,sacando agua del pozo,a la puerta de un cortijo,tipicamente andaluz,de fachada encalada,con blancor de nieve y geranios en las ventanas,con chumberas alrededor.Se dijo que esa era la suya,tras comentarle su pareja de tricornio que era soltera,muy trabajadora,que vivia con sus ancianos padres y en el campo sus fuertes brazos rendian como los de dos varones,esos hermanos que no tenia,y lavaba en el rio,amasaba,aviaba en el fogón,apañaba los ánimales y no se la hallaba de paseo,a no ser por la carretera,a lomos de su mulo,a por provisiones que cargaba en el serón. No era bella y tenia una mirada extraña,además a pésar de su juventud aparentaba máyor,enlutada de arriba abajo por su abuelo fallecido hacia meses y esa piel envejecida del sol y el frio en las tareas de la tierra,pero a Victor le valia para salir de su ostracismo,para ir de visita y verse en una familia,a la luz del quinqué,con tanto como añoraba a la suya ,en Castilla,lejos.
No era bella,no se metia por los ojos como esas otras chicas con las que coincidia en el pueblo grande,este,cuando los domingos venia a la Santa Misa,con el uniforme impecable y guantes blancos;muchachas de cintura de avispa,primorosos velos de encajes y vestidos entallados,oliendo a "Maderas de Oriente",con manos finisimas,de seda, que sostenian el rosario y mísal,de cabellos peinados en moño o con esa permanent...pero bueno,la cosa era echarse novia.Y se la echó,cuando observó que ella,la elegida tambien andaba por la lábor,y el padre encantado,pero le advirtió,con sinceridad a medias, que aún siendo muy noble de corazón,a veces era algo rara,que se ponia nerviosa,pero se controlaba rápido,con callarse y dejarla,como cosa perdida.Nadie somos perfectos,así lo pensó el y nació esa relación,los raticos al calorcillo de la mesa camilla o a la sombra del limonero,sin mucho que decirse,pero para qué,se notaba compañia y era suficiente y si en un segundo de descuido de los vigilantes podia darle un restregoncillo fúgaz...pero he aqui que en la tienda de ultramarinos,en el sastre,en la taberna etc comienzan a confidenciarle,que de niña tuvo meningitis y no se quedó bien de la cabeza,que mas de una vez se ha presentado en el dormitorio de los padres apuntandolos con la escopeta de caza o empuñando el cuchillo de matanza y claro,los viejecillos buscan"colocarla".Vá tomando miedo y en todas las de la ley,como caballero,dá la cara y dá por concluido su noviazgo,alegando sentirse estafado.A los que pidió la mano se la devuelve.
Conoce a otra chavala,muy guapa,de llamarla atención,de buena familia y rica en posesiones,de una casa de labranza no lejana y planean boda(y se casaron,fueron felices,comieron buñuelos,tuvieron tres hijos y los separó la muerte,prematura de Victor,con cincuenta años).Una mañana de estas luminosas,de casi verano,en que la naturaleza te regala maravillas en colores y aromas,charlan sentados en una muralla de piedra y barro,posiblemente de fúturo,de esa ceremonia acariciada y próxima,cuando sin dar tiempo a reaccionar,desde detrás un brazo oprime el cuello de el,le asesta varias puñaladas en la espalda y al intentar volverse hacia el agresor,otra le traza una linea en la cara... y saca su fuerza y puede defenderse y la reduce,porque se trataba de la novia anterior,de venganza.Las heridas de la espalda necesitaron puntos pero no eran importantisimas,mas el cuchillazo del rostro fué tan salvaje que estuvo a punto de costarle un ojo y hubo que reconstruirle el labio rajado.Y todo por no querer casarse con una mujer que tenia problemas psiquicos con episodios violentos(y ahí se vió).A ella no le pasó nada,la salvó su estado mental y el pobretico supongo que a partir de entonces miró a lado y lado,por delante y por detrás.
Las mujeres tambien ejercen la violencia de género.









juegossexuales dijo
La mayoria son mujeres, las victimas de la violencia de genero. Pero hombres, como dicen en Galicia... haberlos ahilos.
Una bonita historia, con final triste.
Muy bien redactada.
Un beso de chocolate
MSX
24 Marzo 2008 | 10:21 AM