SI HAY GLORIA AHÍ FUÉ ANA
A mis años he conocido mucha gente y algunas como esta mujer y su historia,son de las inolvidables,de las que dejan un grato recuerdo y son ejemplo de bondad,de generosidad y por amor hacen aquello que jamás se plantearon ellas mismas y que nosotras nos deciamos que no hariamos,bajo ningún concepto,pero tendria que llegarnos el caso para saber como actuariamos ya que los seres humanos somos tan complejos que no nos conocemos a nosotros mismos e ignoramos como reaccionariamos ante circunstancias que desde fuera parecemos tener respuesta,porque desde ahi es fácil hablar.No se puede decir que de tal agua no beberemos.
Ana era una señora de mediana edad,aviejada como en la época se estilaba,que a partir de los treinta te recogias el cabello en moño y te dolocabas el luto con el que te morias,porque empezaban y no paraban de morirsete allegados y aunque fueran primos segundos se le guardaba ese "respetico".
Me parece que la estoy viendo,con unos ojillos chicos pero de un brillo y serenidad que atraian inspirando confianza y los chiquillos que miran donde se acercan(donde notan afecto y no rechazo)estaban encantados con ella,en ir a su casa,donde no estorbaban nunca y siempre disponian de su caricia y palabra amable.Yo era una de esas vecinillas a la que me pirraba ir a su patio las tardes largas de verano y observar la alegria,la paz que se respiraba en aquel patio,el suyo,donde ademas se hallaban las cuadras,con caballos y bueyes,algunas cabras y dos vacas o tres.Tenia ademas gallinas y conejos,ocas,patos,pavos reales,canarios que cantaban de maravilla y perdices para la caza a la que sus hijos eran aficionados(contaba con dos varones y dos hembras en edad casadera)asi que entre eso y la variedad de plantas y frutales del huerto adjunto,aquel terreno inmenso era como un jardin de las delicias,asi como entrar a la camarilla donde guardaba la matanza,los embutidos secandose colgados en cañas y las ollas de lomo en aceite en estanterias alineadas o al almacén donde ponian los aperos de labranza y los montones de maiz o cebollas,los sacos de patatas nuevas.
Te sentias cómoda alli,estabas dentro del casco urbano y sin embargo parecia ser pleno campo,mientras la fachada era una vivienda nórmal de dos plantas,las traseras eran toda una granja,con ese encanto y era agradable oir sus canturreos,junto a los trinos de los canarios mientras sacaba agua cristalina del pozo,siempre contenta o contarle chistecillos sanotes a las muchachas que se reunian bajo la sombra de las parras a bordarse un mantel de vainica o una sábana de bodoques para su ajuar o comfeccionarse un vestido, junto a sus gemelas rubias y pecosas,sentadas en sillas de enea bajitas.Parecia reinar alli la felicidad tótal y cuando asomaba por las puertas el marido nada cambiaba,continuaba el escenario,sus personajes y la atmosfera en ambiente de frescura, lirico.No habia un gesto distinto,todo era idilico,corriendo ella a sacarle la mecedora y el vaso de buen vino con las aceitunas que ella misma aliñaba y curaba en orzas de barro.
Decian,mas que eso aseguraban que el esposo de Ana,gordo y alton,labrador rico tenia una querida en uno de sus cortijos,a la que le habia hecho cuatro criaturas y el hacia doble vida,el dia con la mantenida y la noche con esta bendita con la que se casó y de la que jamás recibió un reproche,ni nadie pudo verla enfadada,aunque le tiraran puyas,no dió la satisfación de atender comentarios aunque por dentro sintiera las tripas revolversele de humillación.
La otra queda de nuevo embarazada pues es joven y aparentemente sanota,pero quiza´s por el poco cuido e higiene tras dar a luz coge una infección y fallece,dejando ese panorama de varios niños y uno recien nacido y no se lo piensa,mientras el cádaver es velado por su propio marido,en la humilde morada,ella se presenta en un coche de alquiler y no a pelear sino que sorprendiendo a los pocos presentes(media docena de jornaleros de la finca) reza una oración,coge a esos pequeños,hermanos de sus propios hijos,sangre de la misma y en arrebato de su corazón se decide a darles cobijo y amparo,sin importarle otra cosa que lo que le dicta su conciencia que no entiende de rencores. Y asi fué como se hizo cargo de esos chavalillos,los aseó,los despiojó,los escolarizó(se criaban asalvajados entre cañaverales)los vistió y fueron aceptados por los hijos propios,sin distinciones para ella desde el instante que los adoptó y de los que hizo hombres de bien.A su edad tuvo que volver a acunar,a lavar pañales,a llevar chicos a la escuela,a hacer cinco camas mas y poner mas raciones en el puchero y lo hizo con tanto cariño,con tanta dedicación que cuando murió le lloraban no cuatro sino nueve HIJOS,a lágrima viva.
Para unos seria tonta al cargar con el "pecado" de otros,pero para la mayoria su gesto mereció aplauso y ser muy admirada.Si hay gloria o lo que entendemos por cielo,fijo que ahí fue Ana.









Ran Part 2 dijo
Sin duda era una persona de admirar y es verdad existen personas tan complejas. Ten excelente día.
18 Marzo 2008 | 05:55 PM