LA RIADA DEL 73
Era Octubre del 73 y me hallaba en Málaga,para la boda de una hermana de mi novio y me pensaba quedar una semana,cuando un dia venimos de pasear y mi futura suegra nos dice que en el telediario ha salido mi pueblo,donde se ha desbordado el rio,asi como en muchos otros lugares cercanos de la costa granadina y que se vé que la cosa es grave.Yo me alarmé muchisimo,como es nátural,lejos de los mios,intento llámar y es imposible,asi que mas témor,atenta a la radio que hablaba de inmensas pérdidas materiales y humanas,asi que haceros una idea de como me
sentia,hasta que a la noche,no sé como mi padre telefoneó y me
tranquilizó,que todos se hallaban bien y que en cuanto pudiera iria a por mi,ya que las carreteras en algunos tramos se encontraban cortadas al haberse derrumbado puentes o por desprendimientos y es que atipicamente,durante tres o cuatro dias habia llovido torrenciamente,sin parar,un verdadero diluvio y eso fue el causante de la catastrofe,que aqui sucedió gracias a Dios de dia,avisaron desde Berja de la tromba que venia y las personas pudieron ponerse a salvo,yendose a las zonas elevadas.Cuando
aqui se despertaron,antes de ocurrir todo,se ignoraba que a 14 kms,en La Rábita,de madrugada,ante algo similar y en el caos de la oscuridad habian perecido un monton de personas,entre ellas dos familias enteras,la de un guardia civil y la...la de mi amiga Marcela(ella,sus seis hermanos y sus padres)arrastrados por las aguas y donde se ubicaba esa casa de dos plantas,no quedo ni una piedra,nada,como si no hubiera existido.Estaba en una antigua rambla,seca,desviada,que volvió a su cauce.Al otro dia,por la tarde,abrieron la carretera géneral y
única Málaga-Almeria,de forma provisional,unas horas,mi padre apareció a buscarme en un taxi y no se me olvida el hórror de todos esos kilometros de playa llenos de árboles enteros,animales muertos,todo lo inimaginable,sobre la arena, flotando en la mar y mucha policia y voluntarios a la busqueda de cádaveres,que aparecian.
Que tristeza todo el trayecto y mas cuando llegué aquí y me encontré las calles embarrizadas y esos gestos amargos de los comerciantes sacando sus géneros inservibles a la puerta o de las casas sus enseres los damnificados que vivian en plantas bajas de la parte llana,porque hay otra construida en cerros y de ahi que comparen nuestras cuestas con las de S.Francisco de
California.
En las fachadas quedó la señal de la altura de las aguas,mas de metro y medio,con una fuerza que se llevaba,todo lo que
hubiera a su paso,en remolinos,desde coches a lo que fuera. Y que
lástima de nuestras vegas,verdaderos vergeles con tanto esfuerzo del labrador hechas cisco totalmente.Nos pusieron la vacuna del cólera y en solidaridad con el mas desfavorecido se trabajó en unión por lo que era de ellos y de todos,porque la linda gaviota,Abdera se recuperara del zarpazo,de la desolación.Esas calles empolvadas y deserticas volvieron a estar limpias y concurridas,los campos otra vez se sembraron y dieron
fruto,con el tesón que nos caracteriza,asi que nos levantamos y
seguimos siendo uno de los sitios mas prósperos del Poniente.
Volviendo a aquel viaje de regreso de Málaga,mi padre,hasta no estar en casa no me comunicó que entre los desaparecidos(a algunos jamás los encontraron)estaba Marcela,de18 años y como lloré.Su perro la localizó,enterrada,cuando solo le sobresalia una manita,con el anillode pedida en un dedo.¡Como lloré!








mixcelaneas dijo
Qué triste, Fenicia!!
Cómo nos hace recordar la naturaleza nuestra fragilidad en estos casos.
Me imagino el dolor por la pérdida de tu amiga, que habrás sufrido más que cualquier pérdida material, pues eso con esfuerzo se recupera pero la vida humana no.
Besosss.
5 Febrero 2008 | 03:43 AM