ABUSOS DE CONFIANZA
Nos mudamos a este bloque a mitad de los sesenta,cuando era un edificio nuevo,de los primeros que se contruyeron aqui y ni décir tiene que se fué llenando de familias de la clase media y
tirando a alta,que eran dieciseis viviendas y en casi cada una habia una chacha fija y en las demás contrataban múchachas por horas,pero estas señoras se daban el lujo no hacer las táreas gordas.
Junto a nosotros vivia un matrimonio jóven,de Granada,périto agricola el,de muy buena familia,de apellido,pero sin dinero y ella tambien de excelente nombre pero muy rica.Eran muy buenos,educados,sencillisimos de caracter y aunque el sueldo de Antonio no era muy elevado,con las grandes ayudas del suegro podian permitirse tener dos personas a su servicio,Trina,como cocinera,una señora máyor,muy responsable y honrada,esposa de pescador,que mi abuelo le recomendó pues trabajó en nuestro hógar y Lali,una quinceañera para limpiar y hacer de tata de Antoñito,el hijo chiquito de la pareja.Lali era pequeñita y gordilla,con el rostro lleno de acné y gafas de culo de vaso,algo lenta,muy timida,no abria pico y cuando no la veian,o eso creia se sentaba en el sofá o diez veces sobre la cama,mientras la arreglaba,por etapas,pero Lita comprendia su edad y no le regañaba,la dejaba a su ritmo,aunque la sorprendiera embombada en sus sueños,eclipsada mirando desde una banqueta los perfumes y cremas,los maquillajes de la estanteria del baño,en vez de darle a la escobilla...
Mi madre y Lita,la vecina hicieron una relación de esas perfectas,sin cotilleos,ni lios,porque ambas eran de educación exquisita.Congeniaron,eran como hermanas,siempre juntas y compartiendo lo que tuvieran,en confidencias,con lealtad de esa que ya no existe,en sincerisima amistad que ha perdurado,aun en la distancia y hasta que mi mamá murió.Al estar ella aqui sola(Lita)halló en mi familia consuelo.
Trina cocinaba como los ángeles y tanto ella como Lali,comian lo mismo que los señoritos y como la señorita era esplendida,cuando
guisaban algo extraordinario,indicaba mas cantidad de ingredientes para llevarse ellas(postres como gelatinas,arroz con leche,pestiños...)
Eran fiestas y vacaciones de Antonio,asi que se fueron a su pueblo unos dias,porque coincidian las patronales y una mañana llega nuestra criada,Isabelilla,contandole a mi madre(siempre traia chismes)que vió la noche anterior a Lali,bajar la cuesta(vivian cerca)con los zapatos y el bolso de piel de cocodrilo de doña Lita,ademas de con uno de sus vestidos de seda nátural(el ropero se venia abajo de trajes de tejidos caros y finos)).Mi madre,sabiendo como era Isabelilla,la poca simpatia que se tenian entre si las mozas de la planta,ademas que tenia que ver las cosas para creerlas,le dice que estará equivocada,pero esa misma tarde,a la hora de las carrozas vemos a Lali entrar con un cesto a la casa de los ausentes,le pregunta donde vá y dice,roja como la grana que a limpiar unos "atrasos".Claro,venia a dejar esas prendas y llevarse otras,porque esa noche,en la caseta pópular,la observamos bailando un pasodoble y...lleva un mantón de Manila" de la jefa que le ha confiado una llave y además su cóllar de perlas autenticas,mas que caro de mucha antiguedad,de válor sentimental y al notar nuestra presencia se camufla entre el gentio.Yo creo que salió a cuatro pies,a devolver lo ajeno,porque cuando regresamos y como mamá tenia llave de esa puerta,antes de llámar a Lita y ponerle los hechos en conocimiento,se aseguró que todo se hallaba alli.No era robo,era querer representar,presumir con lo ajeno por un rato,como una cenicienta y como la que me parió era tan noble,calló para que no fuera despedida esa pobre chiquilla.
El despido(se fué ella misma avergonzada) vino por otra cosa y es que Lita notaba que compraba y compraba conservas y desaparecian,Trina no sabia dar explicación y la otra menos.Un dia se rompe la lavadora,de las primeras automaticas,han de retirarla(era una máquina enorme)y para estupefacción de todos,aparecen detrás decenas de latas,de atún,de caballa,de anchoas,de mejillones en escabeche,vacias....y claro,está clarisimo,es Lali,que echa a correr,ni sequita el mándil y no vuelve.
Y encima Lita se hartó de llórar,de su mala suerte,pensando que igual ahora esa niña,cuando se corriera la voz de lo sucedido se excusaba alegando que ahí pasaba hambre,cuando era totalmente incierto,porque he conocido seres generosos,pero ella lo era en exceso y mira que además del sueldo arrimaba a quienes les hacian las táreas.
Eso son abusos de confianza¿o no?













la-bruja-del-ojuelo dijo
Anécdotas de una vida diferente. Deseos de encontrarse atractiva, de ser ella la protagonista con todas aquellas excelentes prendas. No creo en malicia.
Comerse los laterios... tenía que ser a escondidas. No entiendo por qué dejar allí los restos cuando podía haberlos sacado poco a poco, lo cual demuestra su ignorancia.
Un beso.
3 Febrero 2008 | 06:37 PM