AL CIELO VESTIDA DE NOVIA
Era yo pequeña,contaria diez años y estuve con mis padres en aquella boda,en la iglesia y en el convite,celebrado a la puerta del cortijo de los padres de la novia que eran labradores de p
osición desahogada,asi que no faltaban las tajadas de lomo en adobo,las morcillas,butifarras,pan casero,buen vino,duces,buñuelos y licores en aquellatarde-noche de un verano que se iba con las fiestas patronales de Septiembre.
Amenizaban la fiesta un grupo de troveros con sus bandurrias y rimas improvisadas y hastarecuerdo cuando los novios(que no iban a irde viaje)se retiraron hacia su domicilio,el que seria su nidito,para estar a solas por fin tras tiempo interminable de relaciones con "carabina" y los invitados tambien nos fuimos yendo,llevandome mis padres a darme unas vueltas en los caballitos de la feria,sin prisa,ajenos lo que estaba ocurriendo en esa casa,donde no se vivia como era de suponer y lógico la noche de bodas,porque nada mas llegar ahí la pareja,un terrible dólor abdominal la atacó,cuando el recien casado localizó un médico vió que se trataba de algo grave y los envió al hospital mas proximo que era Almeria.En un coche de alquiler hacia alli marcharon,falleciendo la recien casada en el camino,de "dolor miserere"(asi llamaban a la apendicitis).
No se me vá de la cabeza aquel entierro,que vi desde mi balcón y aquel viudo,tan triste,tan abatido,cuando horas antes transmitia felicidad completa.Fué amortajada y enterrada con el traje que con tanta ilusión vistió,ese blanco con velo de tul.
El muchacho cayó en una grave depresión,era guardia civil,devolvió los muebles sin estrenar a la tienda,que por humanidad se los recogió,entregó las llaves del piso de alquiler que ya no tenia con quien compartir y se mudó nuevamente a su cuarto de soltero del cuartel,quedandose sin sonrisa,por mucho que sus compañeros se esforzaban en devolversela y en los servicios de entonces,a pie,por cerros o playas apenas hablaba con el que lo acompañaba,siempre absorto en sus pensamientos.Sobre todo de noche,cuando se paraban a descansar un rato notaban su mirada fija en un punto determinado,sin apartarla y mas de uno que la siguió,creyó ver en la lejania,una figura difusa,como con túnica blanca,tomaron como miedo y ninguno miraba ya en la dirección que el.Pronto pidió traslado,para olvidar y llegó a rehacer su vida,si,mas dicen los que despues estuvieron cerca,que esa misma mirada,hacia el sabria donde y porqué nunca lo abandonó,ni ese halo de melancolia.











ximo dijo
¿No se moriría del acojono de la noche de bodas? Pero en fin seguro que el chico del tricornio pudo rehacer su vida. Vaya historia.
17 Enero 2008 | 07:36 PM