Canela,mi perra(casi siete años conmigo)
Canela,mi perra pitbull llegó a casa un Enero de hace seis años,traida por mis hijos,contando unas semanas de vida,preciosa,como una bolita y mi madre dió su permiso para que se quedara,aunque a notrosos jamás nos permitió tener otra cosa que tortugas,canarios y peces,pero con los nietos ya se sabe.Ahora era yo la que me oponia a tener perro,en un piso de 120 metros cuadrados y mas de estos que crecen tan considerablemente y tienen fama de peligrosos,que yá sé que es según se eduquen,pero quien le asegura a una que no se le vá a ir un dia"la olla" y ataque a alguien,así que durante unos dias sopesamos prós y contras y decidimos quedarnosla,con todas las consecuencias,aunque en algunas ocasiones he estado a punto de darla en adopción por razones como las que os voy a ir contando y entre otras que cuando a aquella cosita que parecia propiamente un peluche comenzaron a salirle los dientes y dijeron"aquí estamos"y nos encontrabamos cada dia con cuarenta episodios de esos para llórar,como bajos de córtinas hechos jirones,zapatos faltandoles un trozo,cargadores de móvil hechos cisco,patas de sillas y mesas de mádera roidas... y no podiamos vigilarla dia y noche,en un descuido de segundos o cortisima ausencia la hacia,la trastada y donde mordia se quedaba la séñal,era ya inservible la camisa,los tenis,la colcha,la sábana. Hasta acabó con la tapiceria de un tresillo,poco a poco,tirando de la tela y hubo que reponerlo,más mi madre ya se encariñó con ella de tal forma que a veces escondia las pruebas de las travesuras de Canela y cuando los chicos preguntaban por ese libro o esa pelicula...ella decia que no sabia,cuando la perra lo habia destruido y a ella le constaba.
Y cómo cambió nuestro existir,sin poder tener plantas en bajo,sin poder construir pórtalico de Belén pues la que liaria con la arena y las figurilla,sin poder sálir sin dejar cerrada la cocina porque abria el departamento del cubo de basura y la esparcia,sin recibir yá visitas casi, por témor a estas razas o porque no a todo el mundo le agradan los lametazos del saludo.
Aún así mamá decia que era cuestión de tiempo,me pedia paciencia,y la tuve y hoy se porta méjor,es cariñosa,jamás ha agredido a nadie y cuando le reñimos,como una niña se esconde bajo la cama... y cuando calcula que ha pasado el fúror sale y se arrima mimosa.Lo que sigue siendo su pasión es hacer trizas los calcetines usados,no limpios y par que pilla es para tirarlos,así que cada semana he de cómprar una remesa,como me parece que os comenté.
Mi mamá,en el hospital,antes de morir la nombraba mucho,recordandola y como era clinica privada y en todos sitios hay gente humanisima,que se salta reglas para hacer féliz a un enfermo-a,una enfermera urdió el plán de que una noche,con disimulo pasasemos a Canela al cuarto unos minutos.Lo dijo en serio,pero no dió tiempo por desgracia.
Claro que me limita,que me dá tarea,porque por ejemplo yo soy ahora la única que la pasea,los niños la trajeron y se comprometieron a colaborar en sus cuidados,pero no han cumplido. Y yo no soy digna de pasar un fin de semana fuera,porque mis dos máyores tambien salen como es lógico y hay que darle de comer y sacarla y a un pekinés se presta a atenderlo una vecina,una amiga,pero a una pitbull...y os confieso que a ratos me digo que soy tonta,que vaya cargo me he echado,que estos sacrificios no lo son si se trata de una persona,pero que ate así un ánimal...pero me sigo quedando con ella,con mi máscota,sencillamente PORQUE LA QUIERO¿que hariais vosotros?








Ele Gallerani dijo
Jajaja, llevamos vidas casi paralelas, querida Fenicia. Yo acepté a mi perro, Indiana, ya lleva 14 años con nosotros, era el gran capricho de mi hija pequeña y se lo regaló su tío, el perro evidentemente es mío más que de nadie. Pero es que después mi hija mayor se encontro una cachorrilla, monísima y pequeñísima, abandonada, intenté darla en adopción, a través de una ong perruna, pero finalmente Mafalda, que así la bauticé, se quedó tam,bién en casa. Son dos y mi piso no es mucho más grande que el tuyo, aunque ellos sean individualmente algo más pequeños que tu pitbull, pero no veas la guerra que dan, por que francamente están muy mal educados.
Ahora Indi, que ya está un poco viejito, ha empezado con achaques, toses nocturnas horrorosas (duerme debajo de mi lado de cama y no hay manera de sacarlo de ahí), se levanta artrósico y tarda en poder andar para bajarlo a hacer sus cosas, por lo que más de una vez se le escapan en casa...no te cuento. Pero se les quiere tanto¡¡¡¡
28 Octubre 2007 | 09:30 PM