EL "VIEJO VERDE" DEL CINE.
Eran tiempos sin televisión o con una única y los cines se llenaban,en todas las sesiones y casi cada dia,pero especialmente los Sábados y Domingos,en las tardes con peliculas infantiles y en la noche y nunca faltaba aquel caballero,bien conocido,gordo,vestido de traje y corbata y que usaba sombrero de fieltro gris.Trabajaba en un Banco y estaba casado con una distinguida dama,de clase,muy remilgada,así que poseia un buen puesto social,con influencias,entre la creme de la creme.Tomaba café con el cura,el alcalde,el maestro,el teniente...
Habia dos salas cerradas para el invierno,con sus terrazas para el verano,de esas con las sillas de enea y el suelo tierra,con muros altos cuajados de buganvillas o jazmines.El hombre ese no faltaba,ya fuera el film del oeste,de térror,comedia músical,drama,comedia o dibujos animados,así que le iban todos los géneros y salia de un lócal,para meterse en el otro,a la segunda función,mirando muy fijo a la pantalla.
Entre las niñas se corrió la voz que ese hombre que se cambiaba de sitio constantemente,desde detrás metia la mano y las tocaba,donde pillaba,pero por miedo no se lo decian a sus padres o se lo dirian,pero no se atrevian a ir a pedirle explicaciones,con la seguridad de perder ante el caciquillo que contestaria que era imaginación de las chiquillas y encima podria denunciarlos por calumnia.Mejor era evitarlo,a veces con la mitad de las butacas vacias y el se acomodaba repegado al grupillo donde ojeaba una posible presa de su afición y las crias huyendo se levantaban,para pasar a otra fila y lejos.
Pero no se aprovechaba solo de las muchachitas,era tan osado que tambien le metia mano a las señoras y señoritas a compañadas de sus parejas,se les ponia al lado y mas de un restregón les daba,aunque fuera con los pies(se descalzaba)con disimulo y rozaba las piernas cercanas y "apetitosas",ajenas, teniendo como complice la oscuridad.Ellas todo nerviosas,no gritaban,ni decian nada a sus maridos o novios,asustadas de que forma
ran una pelea o que pensaran que ellas le dieron alas o lo provocaron y es que las mujeres eran criticadas por lo minimo,así que pasaban el mal trance y el tocón siempre salia victorioso.
Una amiga de mi madre,muy graciosa fué mas lista que las demás y una vez que asistió con su esposo a ver"Lo que el viento se llevó"se encuentra con que lo tiene ahí(AL SOBÓN)y que sensación mas incomoda,de pensar las cuatro horas que le esperan,piensa que lo ideal es fingirse mareada y decirle a Pepe de volver a casa,por otro lado puede tratarse de habladurias,de chismes la fama de ese señor tan aparentemente formal,tan cristiano...cuando al rato nota una mano sudorosa subiendo por sus muslos y tuvo reflejos de quitarse un camafeo que llevaba,con un enorme alfiler,que se lo clavó en esa mano, sin piedad y tuvo que dolerle tela,pero el viejo verde que se quedaria blanco,sin lanzar gemido alguno,cuando era para lanzar alaridos,se puso en pié y salió muy deprisa,llevandose el broche incrustado en la piel.Le dió una buena lección.
Me pregunto como nadie fué cápaz(en todo tiempo hubo gente valiente) de llevar el caso,tan repetido, a las Autoridades y con esa impunidad actuaba y delinquia,porque para mi eso es délito.Y grave.









Ele Gallerani dijo
Jejeje, pues algo parecido me pasó hace tanto que me parece que es una historietade otra persona, solo que lo que yo llevaba era el alfiler gordísimo de una falda escocesa...lo sorprendente es que con 14 o 15 años, que no tendría más, me atreviera a usarlo.
Al menos estas anécdotas ya han pasado, producto de muchos tabús y un papel que la mujer asumía como víctima vergonzosa, aunque siga habiendo tipejos asquerosos y sobones, pero ahora no pasa nada si se va al cine sola o con una amiga, no como antes, que si lo hacías, según nos decían, era que por que ibas buscando guerra.
BSSS
27 Octubre 2007 | 05:53 PM