Carcajadas en el velatorio
Era bien sabido que aquel hombre era caritativo con los pobres,que tomaba la Sagrada Comunión a diario(no más porque solo se le permitia a los curas)aunque asistia a las dos Misas diarias y esas que surgieran ,extraordinarias antes de algún entierro,a los que acompañaba,claro.Y no se ignorabalo servicial y buen vecino que era,en cuanto a desvivirse por hacer fávores,por visitar enfermos.A la vez era agradable de trato,gran conversador por las calles.Pero tampoco era un secreto que para Purita,su esposa desde antes de la guerra era el peor bicho,ya desde la noche de bodas en que la echó a la calle,a medianoche,en camisón de piqué,cerrando los cerrojos y acostandose el tan tranquilo,a roncar mientras la recien casada y casi adolescente,asustada y avergonzada se hizo un ovillo,de verguenza y miedo,escondiendose trás un peñón,abriendo al alba,cuando aquello ya empezaba a ser transitado por los pescadores que se iban a faenar o los labradores a lomos de sus bestias.
Eusebio(así se llamaba)no le dió un dia de alegrias a esa mujer diminuta, de educación exquisita,que provenia de la burguesia,que estuvo interna en las monjas,sino todo lo contrario,pero ella,tan cristiana llevaba su cruz con resignación.Ella jamás dispuso de una peseta,manejaba el y era quien iba a la compra,le ponia lo adquirido en la mesa y le indicaba lo que tenia que guisar.Si le faltaban ingredientes,allá ella,se las maravillaba para ir pidiendo a las amigas cercanas,el perejil,el ajo,la cebolla...pero esa comida tenia que estar a la hora que el marcaba y alguna ocasión que la observó comiendo con gusto,a medias le arrebató el plato y la cuchara diciendo:"considero que ya has tragado bastante,así que esto para los marranos".Tuvieron ocho hijos,solo dormia con ella para hacerselos,contando con habitaciones separadas.Para los hijos el se encargaba de vestirlos,de elegir ajuar para las chicas y bueno,no los maltrató en el sentido de pegarles o de pasar faltas,crecieron todos siendo buenos y honrados y honrando y respetando a sus padres,quizás viendo aquello nórmal(hasta que ellos se casaron claro).Cuando Puri y Eusebio se quedaron solos en aquel caserón de tres plantas y a ella máyor y casi ciega todo empeoró y aterrorizada se encerraba con llave de noche porque el la amenazaba con matarla si se descuidaba y ya una hija la convenció para que se fuera a su casa,pero allí rodeada de cariño y paz se vé que no se hallaba y al par de meses volvió,con su marido,porque para eso se casó,como le decia su madre y el párroco cuando se quejaba.Y al poco de venirse,toda una mañana lo vé poniendo una soga gruesa,atándola desde la baranda del hueco de escalera de la segunda planta,pero no le sugiere nada raro,porque el manda y ella nunca pregunta,no para de organizar obras,de cambiar muebles de sitio,de tirar objetos colocar nuevos y la pobre sin una simple sospecha se vá a rezar un rato,cuando al volver y abrir la puerta...se ha ahorcado.Es el último sobresalto que le dá y ya otras veces fingió algo así,por lo que la gente piensa que fué error,que por provocarle un colapso,esta vez el demonio se lo llevó,le salió el tiro por la culata.Y hubo quien se alegró por Puri,rogando al Señor que le diera unos añicos para disfrutar de su paga,de administrar,de abrir y cerrar sus ventanas como decidiera y dormir sin llaves echadas.
Yo,aunque muy joven era cumplidora y fuí con mamá a ese velatorio,en el salón del finado,pues entonces no habia tanatorios.Era una sala inmensa,de suelos como tablero de ajedrez y cuajada de antiguedades de válor,con un ligero ólor a rancio,cuando en aquel silencio impresionante,con los hijos muy tranquilos y el ambiente en general se oye aquel alarido de la viuda,junto al féretro y seguidamente:"¡cuantos recuerdos me dejas!".Y no os podeis imaginar la carcajada géneral que estalló,sin poderse evitar y a la que yo me uní.Un estruendo de risas.
No,no le sobrevivió muchisimo Puritin,quizás unos meses sin llegar al año.Ya procuraria el,desde donde se hallara,que Puri ,como el se propuso al hacerla su propiedad,no gozara ni de un rato para cocienciarse y reconocer lo bien que se estaba sin el.









Lidia Cervantes dijo
Ay, Maricarmen, que historia más triste. Se me ha hecho un nudo en la garganta de pensar en la pobre Puri.
Cuantas han abido en ese grado de sumisión. Y lo peor es que el matrimonio lo justificaba todo, sin poder echar mano, ni de madres ni confesores. La respuesta era invariablemente la misma: "Para eso te has casado"... Qué asfixiante.
En fin, cuantas historias habrán habido parecidas.
Un beoste guapa
23 Octubre 2007 | 09:21 PM