Jacobina y los ratones...
Mi querida amiga "granaina"pero que pasa temporadas en esta localidad ,tiene muchisimo que décir y no lo calla,jamás te aburres con ella,con sus peripecias y mira que le han pasado cosas,por eso posee soluciones para algunas,trás las experiencias. Hará tres meses tuve una obra de fontaneria en casa y no sé cómo se me coló un ratón,notaba a la perra olisqueando,muy nerviosa ante el intruso y pensé que serian cucarachas,porque hacia poco fumigaron calles y alcántarillas y entonces salen,como locas de sus agujeros,metiendose dónde pillan y en las casas normalmente,porque en esa época de estio las ventanas se hallan abiertas,más a mi esos bichejos no me dán miedo,no son problema,un poco de CUCAL y punto,pero aquella misma tarde-noche,al poco rato de empezar la desazón de mi máscota voy al baño y cuando me enjabono,dentro de la ducha veo escalando la tuberia géneral(al aire por las reparaciones) a un ratoncillo,diminuto,pero con un rabo que me pareció interminable y mi primera reacción fué chillar ,cubrirme con una toalla y arrinconarme temblando,en la bañera.Mis hijos en sus cuartos,con las músicas y el órdenador no se enteran(¡vaya auxilio!)pero Jacobina que vive en el 4º,por el patio de luces pregunta que ocurre,se lo digo y me tranquiliza,que ya viene,que eso para ella es "cóser y cántar".El pequeño roedor se esconde y yo aprovecho para salir,cerrando la puerta.Mis hijos al sáber de qúé se trata,continuan en sus habitaciones,sin prestarse a buscar maneras de echar el ratón de casa,pero se presenta la buena y sérvicial Jacobina,con un tubo de pegamento especial,que con pericia pone en la tapa de cartón de una caja de zapatos,en el centro deposita un pedazo de queso y lo deja todo al pié de esa tuberia,coge una banqueta y se sienta retadora:"no hay prisa,yá te pillaré y a todos los que de tu género se pongan en mi camino".Yo sigo haciendo mis táreas y de sus palabras deduzco que tiene algo pérsonal con los ratones. Al cuarto de hora me enseña su captura,como si de un trofeo se tratara,para mi tranquilidad,ahí preso en la masa pegajosa y me entero que el verano anterior pensaba ir a Italia,que iba ahorrando,un aparte de lo del banco,lo cual iba metiendo en una alacena,en los altillos(su casa es de una planta,vieja y con patios y antiguos corrales) para ese viaje y yá disponia de unos tres mil Euros,cuando trás una temporada aquí se le ocurre mirar el escondite de lo que lo hará posible y se encuentra añicos irrecomponibles y las cagaditas que cantaban la autoria del desaguisado.A áquel no lo logró cazar,se vengó en el mio y a mí me liberó de los estropicios que puede causar tan chico ser en un hógar,con esos dientecillos afilados;daño en pápeles,en ropas.en despensa...y el repelús de saberlo conviviendo contigo.






giverny dijo
Vaya con tu vecina je je je...
Besos
13 Octubre 2007 | 09:50 PM