¡ LA VIDA ES BELLA!hay quíen lo sabe...
Nos solemos quejar,nunca estamos contentos,nos gustaria tener mas dinero,mas amor,mas sálud,menos kilos,mejor coche.El ser humano,por mucho que consigamos y razones para dar gracias a Dios que tengamos,tendemos a buscar más,somos ambiciosos y me viene a la memoria una historia que oía,en mi casa:
"Siendo mi madre pequeña,una fria tarde navideña tocó a la puerta un pobre de aquellos de verdad,que iban por los caminos con harapos y la tálega al hombro.Aquel vagabundo daba lástima sin pedirla,con solo mirarlo,pues era muy anciano,tuerto,cojo,apenas podia andar,iba desaseado y mostraba unas heridas purulentas en sus pies descalzos.Salió mi abuela a darle un donativo en metálico,algo de alimento y unos zapatos,junto a la muchacha de servicio,que se llamaba Nicolasa,era moza soltera y entera,no muy agraciada y muy pequeña de estatura,casi enana.El viejo dió las gracias,se calzó,cogió su saco y siguió su camino,mientras mi madre,la suya y Nicolasilla se quedaron en lo alto de la escalinata observando esa desoladora imagen,mas conmovedora en esas fechas y mientras dentro,en su cocina guisaban un buen asado de Nochebuena. Antes de que el indigente se alejara demasiado, la criada exclama:"¡para vivir así,mejor morirse!".Y el hombre,que se conoce tenia oido fino oye eso,se vuelve y furioso dice:"Muérete tú,que se ve que no te has mirao al espejo,porque eres fea con gana.A mi me gusta la vida,la mia,con todas las consecuencias".
Sugiere reflexiones ¿a que si?.







Lidia Cervantes dijo
A mi, me sugiere que nadie es prescindible, sea cual sea su aspecto. Y mucho menos, en base a eso, pensar que no tiene derecho a estar aquí.
O le puede pasar como a la pobre Nicolasa, que tendrá que oir cosas que no le gustan.
Es una buena historia para meditar. Si señor.
Un beso guapa
9 Octubre 2007 | 12:06 AM